Adrián Bello: cantante y compositor peruano lanza su disco debut “Apprentice”

El cantante y compositor peruano de soul pop en inglés lanza su disco debut “Apprentice”, una placa de once canciones que respiran autoconocimiento y búsquedas personales entre el miedo y el amor.

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Aprender a ser vulnerable“. Para Adrián Bello (Lima, 1991) su primer disco no solo ha sido una exploración sobre el amor y el miedo, sino también un proceso de creación que ha constituido uno de los aprendizajes más importantes de su vida. Por ello el nombre es bastante literal: “Apprentice”. El joven cantante y compositor ha aprendido mucho sobre sí mismo en el camino y sobre lo que la música significa para él.

“Siendo mi primer proyecto me siento en un lugar de humildad ante todo los demás aprendizajes que puedan venir. No me siento mejor ni peor que nadie. Este disco me ha abierto el corazón y la mente”, señala.

El disco tiene una influencia marcada por el soul. Se nutre de grandes clásicos como Donny Hathaway, Marvin Gaye, Ray Charles, Nina Simone, etc. Así como de artistas más contemporáneos como Amy Winehouse, Leon Bridges, Adele y Sam Smith.

Autoconocimiento musical

El proceso de creación del disco le tomó poco más de dos años y medio. Desde que empezó a desarrollar un concepto sonoro con el productor David Chang (quien ha trabajado con Cristina Valentina y We The Lion, entre otros), pasando por componer infinidad de canciones, hasta quedarse con los once temas que componen el disco.

“Apprentice es una ventana a un proceso de autoconocimiento bastante personal a través de mis experiencias en torno al amor.  Es un disco bastante honesto, mis letras son bien directas”, señala Adrián. “El soul es justamente alma y es un género que te permite una vulnerabilidad única, que me encanta poder experimentar”, añade.

El resultado es un poco minimalista. No se han usado muchos efectos o arreglos modernos. Tanto Adrián como David Chang querían que este primer proyecto sea bastante orgánico en su sonido.

Sus temas giran en torno al amor y el miedo. Adrián asegura que estos al final son las dos caras de la misma moneda. “No existe uno sin el otro. Son dos sentimientos que me generan muchas interrogantes y mediante la música y el arte es que intento entenderlos”.

Por lo general compone y escribe cuando se siente embargado por alguna emoción. Casi siempre empieza solo con su guitarra. “Me gusta analizarlo todo. Sobrepensar y sobresentir”, señala. Pero es cuando se para en el escenario que las emociones entran en ebullición. “¡Son demasiadas! Para mi cantar en vivo es lo mejor del mundo. Es absoluta libertad. ¡Algo mágico! Mejor que el sexo o la comida. Mejor que cualquier cosa”, señala el cantante quien viene presentándose en vivo de manera intensa.

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