Lágrimas de un Río olvidado, por Inés Yábar

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Brasil, primera sede sudamericana de los Juegos Olímpicos. Río 2016 envuelta en polémica. Corrupción, controversias y contratiempos. No fue hace tanto que se llevó a cabo uno de los más grandes encuentros deportivos del mundo en el país más grande de Sudamérica. Sin embargo, hoy, los 4.6 mil millones de dólares invertidos se han convertido en fantasmas. Las sillas una encima de la otra, las piscinas vacías, los estadios desiertos, los complejos deportivos en ruina. Un cementerio deportivo que se repite de edición en edición.

De por sí, crear estos espacios de encuentro masivos generan descontento, confrontaciones e indignación. En el 2008, 1,5 millones de personas fueron desalojadas de sus hogares para renovar el espacio que acogería los juegos olímpicos en Beijing. En Río fueron 67 000 que fueron expulsados de sus casas, siendo un récord de desplazados para la ciudad. Muchos habitantes de favelas, sin importar su edad, se vieron obligados a salir de sus hogares y ver como estos eran destruidos. No fue solo en Río, sino en otras ciudades donde se llevaron a cabo los encuentros deportivos, que familias perdieron lo poco que tenían, sin opción a contestación. Se ofrecía una compensación pero si los habitantes no la querían aceptar eran desalojados igualmente o vivían en medio de los escombros.

Hoy esos lugares que antes eran hogares y se convirtieron en estadios, yacen abandonados e ignorados. Se dice que cuesta demasiado mantenerlos, no tienen utilidad para la población y la única solución que se encuentra es olvidarlos. Los pasos de grandes atletas desaparecieron hace tiempo. Ya no se oye ni el eco de los reporteros del mundo entero que vinieron a contar las proezas de deportistas emocionados por su primera, segunda o enésima vez en esta competencia.

La semana pasada salieron a la luz imágenes de las “ruinas olímpicas de Rio”. Una catástrofe económica, social y medio ambiental que es difícil ocultar. La luz de los proyectores que antes iluminaban el estadio, está puesta ahora sobre los gerentes de la villa deportiva. Además de la polémica de marginalización antes de los juegos, hoy Rio vuelve a ser noticia.

No es la primera vez que estas cosas sucedan, ni la primera vez que se vuelve noticia. En Lima se llevarán a cabo los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos, la ciudad se está preparando, pero esperemos que las inversiones no sean en vano. Carlos Neuhaus Tudela, presidente del Comité Organizador, asegura que están actuando de manera responsable y no a cualquier costo. Según él, invertir en el deporte ayudará a que más adelante se tenga que invertir menos en hospitales, por ejemplo. Con esta mentalidad, asegura que las nuevas infraestructuras (como la construcción del Coliseo del Voleibol en el Callao) no caerán en el olvido.

En un mundo de constante consumo y una búsqueda interminable de mejora, resulta fácil dejar atrás lo que ayer nos parecía útil y hoy ya pasó de moda. Pero recordemos que vivimos en un país donde la inversión de hoy puede afectar a los ciudadanos de manera positiva como también negativa. Vivimos en un mundo donde las construcciones de hoy deben servir para mañana. Para que no suceda en Perú lo que sucede ahora en Brasil y que se ha repetido a través de la historia en otros países, tú ¿qué estás haciendo?

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