Claves para una verdadera reforma, por Eduardo Herrera

0 64

¿Qué esperamos de este nuevo intento de reforma del Poder Judicial? Dejando de lado los escándalos que, sabrosamente, aderezan nuestras frías mañanas, pareciera que estamos perdiendo el rumbo.

Volvamos, lo que interesa, luego de todo esto, es que tengamos -todos los peruanos- un sistema de administración de Justicia que reúna condiciones mínimas para dar seguridad. Así de simple.

Importa muy poco el chismorreo. Necesitamos, por ejemplo, que todos los hechos que salgan de los benditos audios sean investigados y juzgados ya. Y lógicamente necesitamos un sistema de Justicia seguro para esta labor.

Se le atribuye a Bonaparte una frase que, a mi juicio, cabe como anillo al dedo en este contexto: “si no quieres solucionar un problema, entonces crea una comisión”. Claro, diera la impresión que, desde siempre, desde el más alto nivel, pretende tomarse distancia del problema e intentar aplacar las iras populares dando una solución, aparentemente, rápida y eficaz; luego se crea la enésima comisión sobre el asunto en cuestión. Ojalá me equivoque.

Hay dos hitos elementales a tener en cuenta en la reforma. No solo es el Poder Judicial el que tiene problemas. También lo evidencian así la Fiscalía, la Policía Nacional del Perú (parte fundamental de todo caso penal), el Consejo de la Magistratura, la Academia de la Magistratura y el INPE, cuando corresponde. Ya en el anterior artículo toqué -tangencialmente- el rol de los abogados que no es poca cosa. Visto así entonces ¿por dónde y cómo empezamos?

Veo una oportunidad excelente. Hay que afrontar la reforma no solo desde lo teórico, es indispensable tener una estrategia de abordaje y “negociar” -en el mejor sentido del término- ante varios organismos resistentes al cambio que actuarán bloqueando cualquier propuesta sensata o no.

Si tuviera que plantear una recomendación final, me quedaría con una frase que escuché en la reciente Cumbre de las Américas en la que, acaso premonitoriamente, se trató el problema de la corrupción. La frase vino a colación cuando se hablaba de la necesidad de constituir una Oficina Anticorrupción para tratar el asunto de manera transversal. El Presidente debería nombrar un encargado (ejecutivo), empoderarlo y no volverlo a llamar más…solamente para exigir resultados en plazos y objetivos concretos.La suerte está echada.

Lucidez no necesariamente comparte las opiniones presentadas por sus columnistas, sin embargo respeta y defiende su derecho a presentarlas.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.