Confiep defiende la educación de la infancia, por Federico Prieto Celi

267

La nueva presidenta de Confiep, María Isabel León, ha demostrado sentido común y buen criterio al responder al periodista de Expreso en la entrevista publicada el sábado trece de abril sobre cómo se debe educar a los niños. Ha dicho: “Una cosa es educar en igualdad de oportunidades, deberes y derechos para niños y niñas, erradicar la enseñanza machista, inculcando valores desde nuestras casas y en todos los espacios de nuestra sociedad; y otra muy distinta tratar temas de educación sexual.”

Por si alguno no ha querido entender la precisión de la presidenta de Confiep, ella ha insistido en afirmar que el tema sexual se debe tratar en el espacio educativo con el cuidado necesario porque se trata de menores de edad. En el contexto de estas declaraciones está claro que la educación sexual debe iniciarse en las casas –por los padres de familia-, porque se trata de inculcar valores, como la pureza, la castidad, las relaciones conyugales, que no se pueden dejar solamente a un programa escolar importado de pueblos que no tienen el debido fundamento cristiano de la vida, como sí lo tiene el pueblo cristiano.

El domingo 14 de abril en el mismo diario Beatriz Mejía Mori afirma sin ambajes que ha quedado demostrado un plan pervertido para inducir a los niños al homosexualismo, relaciones sexuales tempranas por hipersesualización, para hacerlos consumidores de anticonceptivos y abortivos y hormonas para cambio de sexo, etc.

Ya el viernes 12 de abril el congresista Carlos Tubino calificó de aberrantes los textos escolares de tercer año de secundaria, por lo que tres grupos parlamentarios estudian la posible interpelación de la ministra de Educción, Flor Pablo, sobre hasta qué punto el gobierno va a revisar esta materia y fijar un rumbo correcto.

Una encuesta de DATUM publicada en el diario Gestión el viernes 12 de abril nos informa que el 56 por ciento de la población peruana está en desacuerdo con el enfoque de género del curriculum escolar y solamente el 30 por cierto está de acuerdo.

Como anillo al dedo viene a descubrir la trama de perversión de la infancia en el Perú el documento publicado por Benedicto XVI, desde su retiro vaticano, titulado ‘La Iglesia y el escándalo del abuso sexual’, con motivo de la reunión de los presidentes de las conferencias episcopales del mundo, habida del  21 al 24 de febrero pasado en Roma.

Escrito en alemán y destinado solamente  a una revista del clero de Baviera fue sin embargo publicado en inglés por el New York Post antes de Semana Santa, tiempo en el que iba a ser presentado por la revista de su tierra natal. Pronto fue traducido a otras lenguas, también al castellano. La extensión y profundidad del contenido lo convierte en un documento clave para la Iglesia católica en el mundo y para zanjar una vez por todas el intento maléfico de los traficantes del cuerpo humano en la enseñanza de la infancia en el Perú, esfuerzo dañino que, como vemos, el pueblo repudia.

Lucidez no necesariamente comparte las opiniones presentadas por sus columnistas, sin embargo respeta y defiende su derecho a presentarlas.