Cuarto peces, por Javier Ponce Gambirazio

539

En un antiguo ritual escrito en lengua Pali, se regresa peces vivos a su hábitat natural mientras se recita buenos deseos. En la simbología budista, los peces representan los ojos que miran con compasión el sufrimiento ajeno, para evitarlo y permitir que las personas puedan cultivar la alegría sin verse forzados a perder su libertad. Hermosa metáfora con la que cierra RE-NAISSANCES (LE VOYAGE DE L´ÂME), un documental sobre el Sexilio. Inspirado quizás en su propia historia, el cineasta peruano radicado en Francia, Santi Zegarra, nos ofrece cuatro retratos de inmigrantes que viven la tragedia de dejar la patria por su condición sexual.

GIOVANNA es una mujer transgénero nacida en Colombia. Siempre supo que era una chica y que los demás estaban equivocados al tratarla como hombre. A los trece años su familia la echa a la calle y se ve obligada a prostituirse. A esa edad, sin educación y siendo trans, no hay más opción. La zona donde termina es tan peligrosa que no sabe si escapar de los delincuentes o de la policía. Decide huir a Europa donde su situación promete mejorar, pero la precariedad se agrava cuando descubre que está infectada. En lugar de abandonarse al lamento, forma una asociación para defender los derechos de las personas trans.

ROMAN es un hombre transgénero nacido en Rusia. Desde que tiene memoria quería hacer las cosas que hacían los otros chicos, hasta que un día descubre que, por lo que tiene entre las piernas, es considerado anormal. Aprende a soportar burlas y agresiones, pero pronto el panorama empeora. Resulta que, gracias a las nuevas leyes, puede ser encarcelado bajo el cargo de hacer propaganda pro-homosexual por el solo hecho de existir. Ha llegado el momento de proteger su vida. Deja atrás todo lo que conoce y empieza desde cero.

CATE es una lesbiana nacida en Uganda, un país dominado por los evangelistas que consideran que la homosexualidad es un pecado producto de la posesión demoníaca. Por si fuera poco, la policía la considera un delito. Entre dos fuegos, no hay salida. Al ser descubierta por su familia, es entregada al pastor que la golpea hasta dejarla inconsciente. Luego cae en manos de los policías que la violan durante varios días “para que aprenda a valorar el sexo heterosexual”. Obligada por sus padres, vive la pesadilla de casarse con un hombre y, luego de un linchamiento callejero, pide asilo en Francia.

 

YI CHEN es un hombre gay nacido en China. La ley de hijo único hizo que todas las expectativas de sus padres se centraran en él y, cuando supieron que nunca se casaría con una mujer, fue desterrado del ambiente familiar. En París se enfrenta a una nueva discriminación, el racismo. En realidad, es una variación de lo mismo, el rechazo a lo diferente, la invención de las desventajas por el miedo a competir en igualdad de condiciones. Luego de varios años, Yi Chen recibe una llamada desde Beijing y empieza el proceso de reconciliación con sus padres.

El nivel de intimidad necesario para conseguir estas confesiones no se logra de un día para el otro. Santi Zegarra es un semejante que abre los corazones ajenos para exorcizarse a sí mismo. Y, a pesar de la tristeza de los casos, no cede a la tentación de exhibir la sordidez; opta por la luminosidad con la esperanza de que en algún lugar del mundo exista al menos un pequeño estanque donde los peces no estén obligados a cambiar, sino que sea el agua quien reciba con amabilidad a los seres de otra especie.

Lucidez.pe no necesariamente comparte las opiniones presentadas por sus columnistas, sin embargo respeta y defiende su derecho a presentarlas.