Debate para decidir, por Verushka Villavicencio

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“Caiga quien caiga”, es el film peruano que nos confronta con una realidad que después de 18 años no ha cambiado, nos revela la imagen viva de un sistema corrupto en el cual se negociaba -con el ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos-, el poder. Pero lo que más nos asombra ahora es que la negociación de las líneas periodísticas de los principales canales de TV que transmitían noticias previamente seleccionadas se siguen pareciendo a lo que vemos ahora. Noticias que exacerban la violencia y que generando caos y confusión marcan una pauta para elevar la imagen de algunos políticos o encubrir las disociaciones de otros.

Verdad o mentira. Vemos conductores que alientan a la denuncia ciudadana para la reivindicación de derechos. Pero, los que hemos sido parte de ese circuito sabemos que hay límites para el accionar fiscalizador, pues el periodista da cuenta de los hechos, pero no puede intervenir en la resolución de los mismos de forma directa. Además, en este mar de información reinan las “noticias falsas” que nos llevan a dudar de todo lo que percibimos en el mundo. Las noticias falsas se fabrican, se montan unas sobre otras con una red de personas dedicadas a lanzar toda clase de improperios provocando, reiterando, incitando a que cada tuiteador saque el peor lado de sí mismo.

Pero, lo que más nos lastima como sociedad es que queda al descubierto “la doble moral”. Fiscales y jueces que deben preservar la ética se convierten en un símbolo de decadencia. Ahora todos los políticos, funcionarios públicos y servidores del Estado son percibidos como corruptos. Ante la duda, como seres humanos optamos por la peor valoración. “Alguna vez ha visto el rostro de alguien que ha recibido 1 millón de dólares señor Ugaz. Quiero verlo feliz, dígame: ¿cuál es su precio?”. Esta frase de Montesinos en “Caiga quien caiga”, cobra vigencia porque pone precio a la dignidad y justifica la doble moral.

La opinión pública que circula en redes sociales generando tendencia también va poniendo precio a la dignidad. En este espacio democratizador de las redes sociales donde cada persona opina lo que le parece, es difícil detectar cuando una noticia es verdadera o falsa. Y si a esta noticia falsa se le suman opiniones exacerbadas, entonces se genera una corriente de opinión que puede destruir la imagen pública de las personas, de las instituciones y de todo aquel que cruce por enfrente.

Además, algunos medios de comunicación hacen noticia señalando lo que un político dice del otro y viceversa. Esa tendencia de relevar una opinión como si fuera noticia, no es periodismo. Está forma de actuar no contribuye a que los ciudadanos aprendan a defender sus derechos, sino que se enfrasca en seguir relevando una opinión, una percepción o una demanda. Se prioriza el comentario sobre los hechos documentados con pruebas.

Entonces, ¿dónde queda “la libertad de expresión”? La libertad de expresión es un principio retador porque nos debería llevar a la confrontación de ideas. Debatir con ideas y no discutir con opiniones es lo que enmarca un razonamiento informado. Este tipo de libertad de expresión es la que se debería promover desde todos los medios de comunicación y a la cual todos los ciudadanos deberíamos acceder.

Necesitamos debates ciudadanos para tener opiniones claras, no sólo programas de entrevistas, sino espacios ciudadanos en los cuales políticos, funcionarios, empresarios y técnicos argumenten con lucidez. Decidir con información es el verdadero ejercicio ciudadano que los dueños de canales deberían incentivar.

El lunes 3 de setiembre “Ciudadanos al Día” realizó su premiación anual a las buenas prácticas de gestión pública reconociendo a los proyectos y programas que han mejorado la vida de los ciudadanos en 21 categorías con tres premios especiales: Datos abiertos, Gestión Municipal contra la Anemia y Desnutrición Crónica e Innovación en la Gestión Pública.

Participaron 116 entidades estatales y más 3 mil servidores públicos siendo 253 buenas prácticas certificadas. ¿Acaso hemos visto alguna noticia que documente los logros de alguna de estas prácticas ganadoras? ¿Cuáles son las historias de los procesos de desarrollo de los gestores públicos ganadores? Para opinar sobre quiénes nos van a gobernar los próximos 4 años necesitamos saber cómo se encuentra el Estado hoy y que se ha implementado de forma exitosa. Por ejemplo, la Municipalidad de Miraflores fue certificada con 5 buenas prácticas y recibió el premio especial por la Innovación en la Gestión Pública con el programa “Can Solidario”.

Sin debates, sin información que documente los avances en materia de atención al ciudadano en sus diferentes etapas de vida a nivel nacional y sobre diferentes temáticas, no podemos afirmar como ciudadanos que gozamos de una verdadera libertad de expresión.

Necesitamos información para decidir. Los peruanos merecemos información oportuna, sobre todo ahora que se acercan los próximos comicios del 7 de octubre.

Lucidez no necesariamente comparte las opiniones presentadas por sus columnistas, sin embargo respeta y defiende su derecho a presentarlas.

 

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