El bendito acuerdo con Odebrecht, por Eduardo Herrera

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Pese a la indignación selectiva de un Fiscal “sorprendido” porque “alguien” tomó foto de su despacho por fin apareció en escena el bendito acuerdo con Odebrecht del que tanto se ha hablado. Para empezar ¿es un acuerdo ya? ¿un pre acuerdo? No llego a entender que, por ejemplo, si ya está aprobado por un Juez, cómo se podría querer frustrarlo al publicarlo como alega uno de los súper héroes de moda.

Pero, en fin, más allá de que la Fiscalía, y en general, el sistema de justicia se ha convertido, tristemente, en un excelente guionista al filtrar información como no se debe permitir, sorprende, el nacionalismo algo ciego que ahora un buen sector de la “opinología” revela contra la empresa y, desde luego, contra el acuerdo.

¿Por qué permitimos la impunidad de la empresa? ¿por qué Odebrecht sale premiada? ¿nos vieron -otra vez- la cara? Hay que entender que este tipo de figuras se basa eminentemente en la negociación. Es decir, existe pre existe una investigación penal contra alguien y el investigado acepta la responsabilidad a cambio de, obvio, algunos beneficios. En contra partida la parte que cometió el delito se compromete a colaborar con: pruebas y pago económico.

¿Hemos permitido la impunidad de la empresa? La figura no contempla impunidad, contempla reconocimiento de responsabilidad. El gran problema es el quantum de aquella ¿por qué tan poca reparación civil? Habría que medir el monto versus los casos reconocidos.

¿Por qué Odebrecht sale premiada? No es que salga premiada, simplemente la figura es así. En ningún país del mundo, ninguna empresa que reconoce faltas de este tipo va a decir luego: “me voy de tu país y/o me disuelvo como empresa”; la idea es que la empresa, luego de cumplida su responsabilidad, pueda continuar y allí dependerá de su grado de re conversión. Así que dejémonos de estrecheces, no hay razón para matar la empresa, tanto como no existe pena de muerte. De lo contrario, el incentivo de cumplir con la responsabilidad desaparece.

¿Nos han visto la cara otra vez? Pues eso es bastante relativo. Con cargo a leer el acuerdo en su totalidad (no sé si todos los opinantes lo hayan hecho), existe un compromiso de colaboración; allí se verá si Odebrecht -o sus funcionarios- “echan”, o no, a gente relevante y realmente constituyen un aporte valioso en la lucha contra la corrupción en toda su extensión. Saquemos calculadora para apreciar el monto total y no el parcial. Veamos a que nos lleva el bendito acuerdo (o pre acuerdo). Solo el tiempo lo dirá.

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