El caso de James Gunn y la importancia de la Huella Digital, por Martín León Calle

0 358

Gozar de una reputación intachable siempre ha sido tema de preocupación para muchas personas, especialmente, para personalidades públicas, autoridades y empresarios. Contar con este distintivo ayuda a resaltar la presencia y buen nombre de quién lo lleva, generando respeto y seguridad dentro las distintas esferas de la sociedad.

En este contexto, las personas tratan de dar una imagen positiva, midiendo siempre todo posible aspecto que pueda poner en riesgo su buena reputación. Por ello, son cuidadosos de las cosas que dicen, lo que hacen y con quien se juntan teniendo en cuenta que un pequeño desliz podría terminar en boca de todos. Hasta cierto punto esto era controlable, sin embargo, hoy en día las redes sociales han ampliado el rango de exposición incluyendo la Huella Digital de los usuarios y atrayendo a un sin fin de críticos y opinólogos que pueden hacer y deshacer reputación en cuestión de segundos.

Hace poco se dio a conocer el caso de James Gunn, entonces director de la película Guardianes de la Galaxia Vol. 3, quien fue objeto de criticas negativas por publicaciones inadecuadas que realizó en su cuenta de Twitter 10 años atrás. Dichos comentarios, encontrados en su historial de publicaciones o también llamada Huella Digital, eran subidos de tono y trataban temas delicados como la pedofilia y violación, razón por la cual se volvieron tendencia en la red social siendo vistos por millones de personas.

El escándalo generado en las redes sociales no solo afectó la reputación del reconocido guionista en el mundo del espectáculo y el cine, sino que también ante la opinión pública y los medios de comunicación a nivel mundial. Incluso, Alan Horn, CEO de Walt Disney Studios, anunció públicamente el despido del director de la tan esperada película. Ante esta situación, Gunn se vio en la obligación de retirar los tweets de su cuenta, eliminar su página web personal y realizar disculpas públicas a través de la misma red social, la cual contó con más de 104,000 likes, 14,200 re tweets y 9,000 comentarios. Si bien esto último logró controlar la creciente crisis y atraer el apoyo de algunos colegas y artistas reconocidos, la reputación del cineasta ya había sido dañada.

Este caso llama a la reflexión sobre la Huella Digital con la que cuentan los usuarios de las distintas redes sociales desde el inicio de su actividad en dichas plataformas, asimismo, alerta sobre el efecto inesperado que puede tener en su reputación. Mucho del contenido que fue colocado en un momento específico, posiblemente no converse ni refleje el pensamiento o accionar del usuario hoy en día. Por esta razón, quizá sea un buen momento para indagar en el historial de nuestras redes. Seguro que más de uno se llevará una sorpresa.

Lucidez no necesariamente comparte las opiniones presentadas por sus columnistas, sin embargo respeta y defiende su derecho a presentarlas.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.