El golpe avisado del 3 de octubre de 1968, por Christabelle Roca-Rey

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Han pasado cincuenta años desde que el General Juan Velasco Alvarado tomara el poder y depusiera al presidente Fernando Belaúnde Terry. A pesar del tiempo transcurrido, el espectro de este régimen sigue muy presente en la memoria colectiva de los peruanos.

Pero ¿cuál fue el contexto previo al golpe de Estado? Solo dieciocho meses antes, el presidente Belaúnde Terry estaba en su momento de mayor popularidad. A su regreso de la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Organización de los Estados Americanos en Punta del Este, y gracias a un discurso celebrado por diferentes medios de prensa, una multitud en el aeropuerto lo había recibido con aplausos y vivas.

Ese período de gracia no duró mucho: unos meses después, en setiembre de 1967, en medio de una grave crisis financiera, el presidente se ve obligado a devaluar la moneda nacional. Los precios suben, el poder adquisitivo disminuye y el país espera en vilo una respuesta por parte de sus políticos. Pero el Parlamento, en su mayoría compuesto por la oposición aprista y odriísta, no busca conciliar con el Ejecutivo y aprovecha cada oportunidad para entorpecer cualquier reforma que permita sacar al país de la crisis. Se trata de un cálculo político: los opositores creen en ese momento que el desprestigio de Belaúnde implica mayores posibilidades para ellos de ganar las próximas elecciones de 1969.

El presidente Belaúnde pierde rápidamente apoyo y es atacado en todos los frentes, incluso dentro de su propio partido. Acción Popular se divide en dos facciones, los que siguen siendo fieles al presidente, y aquellos que deciden distanciarse y apoyar al vicepresidente Edgardo Seoane. Los artículos y caricaturas en los medios de prensa, que llaman a un restablecimiento del orden, se multiplican y cada vez se rumorea con mayor insistencia, la posibilidad de una intervención de las Fuerzas Armadas.

Caricatura de Juan Osorio

El evento que marca el último período de crisis del Gobierno es la firma del contrato con la International Petroleum Company, una empresa petrolera norteamericana que operaba en el Perú desde 1914 en los yacimientos de La Brea y Pariñas. La firma del acta fue un último intento por parte de Belaúnde de recobrar su popularidad, pero el 12 de setiembre de 1968, el presidente de la Empresa Petrolera Fiscal, Carlos Loret de Mola, denuncia la desaparición de la página once del contrato firmado, sugiriendo así un posible fraude.

Una caricatura publicada una semana antes del golpe, por un semanario satírico llamado “La Olla”, presenta al presidente Belaúnde Terry y a distintos políticos en una pelea de manos, y ejemplifica el caos del momento bajo el título “Lío de comadres”. Una figura llama la atención, entre todas, la de Juan Velasco Alvarado, representado en traje militar, apoyado sobre un árbol, observando la escena y preguntándose: “¿entro o no entro?”.

Una semana después de esa interrogante, el 3 de octubre de 1968, los tanques militares irrumpieron en Palacio de Gobierno y sacaron a Belaúnde Terry del sillón presidencial, dejándole el lugar a Velasco Alvarado, quien gobernaría los próximos siete años. La premonición del semanario se había cumplido.

Lucidez no necesariamente comparte las opiniones presentadas por sus columnistas, sin embargo respeta y defiende su derecho a presentarlas.

1 comentario
  1. Juan Carlos dice

    Muy buen punto de observación. No encubre, en absoluto, la acción del ex presidente Belaúnde y reflota un momento histórico casi vivencial.😀

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