El helado Jet pone la pauta al mercado inmobiliario, por Alejandro Lostaunau

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El popular helado Jet cuesta en las bodegas un sol con cincuenta céntimos. Los heladeros que pasan con su carrito por las calles pueden llegar a cobrar dos soles porque hay mayor costo para la distribución y el mantenimiento del mismo. Pero si en algún lugar lo encontramos a tres o cuatro soles simplemente ni lo miramos porque sale del precio de mercado, según lo que establece la oferta y la demanda.

En el campo inmobiliario las cosas suceden de igual manera. Si el metro cuadrado en estreno se cotiza en Miraflores entre 2200 y 2400 dólares, sería descabellado que una persona en ese mismo distrito salga al mercado a precios iguales o superiores con un predio con 15 años de antigüedad, que definitivamente tiene depreciación de 1 % por año de uso. Las desventajas también bajan una propiedad y así como el helado Jet no se compra en tres soles, un departamento en cuarto piso sin ascensor, sin cochera o con vista interna no se podrá vender a los precios de estreno ni por asomo.

El costo de una propiedad no lo brinda de ninguna manera el propietario. Se entiende que él desee el mejor pago por su inmueble, pero el mercado no se maneja por buenos deseos o sueños sino por cómo se han cerrado predios similares en la misma zona. Hay que recordar que los precios pueden variar de una manzana a otra o de una cuadra a otra. Pueden ser muchos factores los que determinen esa variación. Hay que ser precisos cuando valorizamos una propiedad y es por eso que lo mejor es contratar a un experto agente inmobiliario para ese fin.

Debo tener claro también que sólo podré vender si ofrezco mi propiedad a un precio al nivel del mercado, es decir lo que los compradores han ofrecido como propuesta firme en el último mes y que ha sido finalmente aceptada. Eso no lo duden. Si la coloco en un precio astronómico simplemente descarto toda posibilidad de cierre porque el cliente pensará que es caro lo que ofrezco y buscará por ende otra cosa.

La finalización de una transacción inmobiliaria depende de muchos factores. Pero es el precio el que determina que se venda en tres meses, en un mes o en días. Hace poco una señora me compró una propiedad en cuatro días. No sólo le encantó el departamento, el precio estaba bien y no les exagero si les digo que tenía compradores en cola. No congeles entonces tu venta, no derritas tu Jet, enciende posibilidades, estás advertido.

Lucidez no necesariamente comparte las opiniones presentadas por sus columnistas, sin embargo respeta y defiende su derecho a presentarlas.

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