La vacancia es inconstitucional, por Víctor Quijada

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Primero, la izquierda plantea la vacancia en el mes de diciembre, luego vota en contra de su propia propuesta, con el consiguiente retiro del pleno de la otra facción, para luego volver a presentarla y sostener lo mismo, pero con una oferta de cambio constitucional. Ellos creen que esto es una broma y pueden plantear vacancias como si plantearan mociones de saludo. Eso es poco serio.

Es una frase recurrente señalar que es inevitable la vacancia del presidente debido a la cantidad de pruebas en su contra por supuestos actos de corrupción. Hay que recordar que esto solo se puede probar en materia judicial porque corresponde a la aplicación el Derecho penal, más no un criterio subjetivo y político.

Las supuestas pruebas aluden a tres informaciones periodísticas publicadas: La no consignación de un pago de Odebrecht a Westfield Capital por más de un millón de dólares; las cinco reuniones que Kuczynski habría sostenido con Jorge Barata como ministro de Economía; y, 140 movimientos bancarios que el actual mandatario habría realizado mientras Westfield Capital asesoraba a Odebrecht.

Estas no son pruebas concluyentes. Podrían ser indicios de un mal accionar que sin duda debe investigarse, pero no hay nada concluyente, este caso es similar a la anterior vacancia, el tema no aterriza y por último no existe pruebas fehacientes de corrupción que acrediten la incapacidad moral permanente.

No se puede vacar a PPK por lo mismo: Se aplica el principio constitucional del non bis in ídem consagrado en el artículo 139 de la Constitución, donde se señala que el presidente no puede ser “juzgado” dos veces por lo mismo.

En la Constitución Política peruana, el principio Non Bis In Idem se encuentra implícitamente enunciado en el inciso 13) de su artículo 139.º, que prescribe “La prohibición de revivir procesos fenecidos con resolución ejecutoriada”; y ya expresamente, la Ley Peruana del Procedimiento Administrativo General – Ley 27444, en el numeral 10 del artículo 230.º de su Capítulo II – del Procedimiento Sancionador; lo recoge, disponiendo que «No se podrán imponer sucesiva o simultáneamente una pena y una sanción administrativa por el mismo hecho en los casos en que se aprecie la identidad del sujeto, hecho y fundamento».

Dicha prohibición se extiende también a las sanciones administrativas, salvo la concurrencia del supuesto de continuación de infracciones a que se refiere el inciso 7. Por otro lado, en el Código Procesal Penal, aprobado por el Decreto Legislativo Nº 957 (del 28 de julio de 2004), y que desde julio de 2006 está siendo aplicado progresivamente en diversos distritos judiciales del país.

La vacancia es, en efecto, un proceso político, prueba de ello es que –al menos por ahora– a Kuczynski se le atribuye una falta ética, mas no constitucional y no un delito.

Se debe recordar que la corrupción en las contrataciones públicas se da en la sobrevaloración de los proyectos, el direccionamiento de los mismos y el fraccionamiento. Ninguno de estos casos se ha configurado, estamos en uno de que un privado brinda asesoría financiera a otro privado, y no al Estado, con contratos ya firmados. Lo demás todavía no se ha logrado demostrar.

Se debe dejar en claro que si no discutimos temas de fondo en el país no avanzamos y estas están dejándose de lado por venganzas, revanchismos, caudillismos que no le hace bien a nadie.

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