No más demagogia, por Francisco Diez-Canseco Távara

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Si, como señalan algunos analistas,el Presidente Vizcarra ha “renunciado” a César Villanueva como Presidente del Consejo de Ministros porque el propio Jefe del Estado ha bajado un 7 por ciento en las encuestas, estamos realmente ante una situación muy grave.

En primer lugar,porque el Presidente del Perú debe utilizar las encuestas -verificables y reales- como una forma de medir el pulso de la nación para mejor resolver sus problemas más acuciosos pero,de manera alguna,gobernar en función a los índices de popularidad que éstas arrojen ya que eso es rampante populismo.

La crítica principal al régimen de Vizcarra ha sido y es hasta ahora precisamente que ha gobernado para las galerías,sustentado por la popularidad que le otorgan las encuestas pero no ha hecho nada o ha hecho muy poco respecto de los grandes problemas del país como el desempleo,la inseguridad y la reconstrucción del Norte:por lo demás,su mérito esencial,la lucha frontal contra la corrupción,es pura cosmética ya que el Poder Ejecutivo ,como tal,no ha hecho nada sobre la materia utilizando con visible oportunismo el referéndum para sacarle réditos a este espinoso tema.

Si lo que pretende ahora Vizcarra es por fin empezar a gobernar y concluir su campaña demagógica ,tenía que prescindir de Villanueva —quien ha sido un leal y eficiente colaborador- para designar a otra persona que encarne una nueva política menos confrontacional y realmente efectiva.

¿Podrá hacerlo? Su presencia en el partido de Alianza Lima para paliar las críticas al viaje a España y Portugal no constituye un buen augurio:nuevamente un gesto para las graderías en lugar de una respuesta contundente enumerando las ventajas y logros para el país de ese periplo ¿O no los hay? Por el bien del Perú, prefiero pensar en positivo y hago votos para que el cambio ministerial signifique un giro para eliminar el oportunismo,incluyendo el hecho que los ministros deben ser designados por su eficiencia y honestidad y no por género.

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