Credenciales, ¿importan?

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Bill Gates y Mark Zuckerberg. Ambos billonarios. Ambos retirados de la prestigiosa Harvard University, pero antes de que el lector piense que esta es una invitación a retirarse de su carrera, debe caer en cuenta que estos dos hombres son casos excepcionales.

La semana pasada el Sr. Augusto Rey, un personaje con más atención de la merecida, demostró su carencia de tino político al reconocer que los títulos universitarios no le parecen “tan relevantes”. No es mi labor poner en tela de juicio la preparación del Sr. Rey. Gonzalo Ramírez de La Torre hizo una magnífica labor en su descuartizamiento del candidato a teniente alcalde de Lima en su artículo ‘La Atrevida’ y ‘la honesta’ Susana Villarán[i] . Sin embargo, sí me compete resaltar que varios lectores están de acuerdo con la noción de trivialidad que el candidato le otorga al grado universitario.

Acá les ofrezco mi humilde refutación:

Argumento 1: La honestidad, compromiso y experiencia son más importantes que el título

¿Permitiría usted que el cirujano que le va a extraer un tumor cerebral no sepa manejar un bisturí? ¿Permitiría usted que el policía encargado de su seguridad no sepa maniobrar una pistola?

Si su respuesta a ambas preguntas fue “no”, entonces pregúntese usted por qué no podemos exigir el mismo estándar de las personas que nos van a gobernar. Es injustificable darle poder a individuos que no tengan la capacidad de usarlo de la manera más eficiente. Es cierto que la honestidad, compromiso y experiencia también son atributos necesarios. No obstante, ¿acaso el título no es el inicio para cada una de estas? Vivimos en una época donde cuestionamos la veracidad de los títulos presentados por nuestros líderes; no sería congruente, entonces, minimizar la importancia de estos alegando a la necesidad de estas cualidades. Ambos van de la mano.

Argumento 2: Los ciudadanos no necesitan títulos para ejercer sus “derechos fundamentales”

En el Perú disfrutamos del derecho de la democracia. No podemos decir lo mismo de su conocimiento. En teoría, la democracia nos debería generar el resultado más óptimo después de un proceso electoral. Sin embargo, que un candidato sin la competencia de ser líder sale elegido, tenemos un caso de deficiencia democrática. Los ciudadanos que defienden este argumento logran socavar el proceso democrático al restarle importancia al estándar mínimo que deben tener los gobernantes.

Los más fervientes seguidores de esta corriente de pensamiento han creado una amalgama argumentativa que, junto con el Argumento 1, concluyen que líderes sin títulos son mejores. Esta creencia puede ser rebatida por la evidencia presentada por dos estudios alemanes [ii] y [iii] que demuestran lo contrario. La evidencia explayada por ambos demuestra que no solo uno, sino hasta dos o tres títulos universitarios son necesarios para crear los llamados “líderes nacientes”.

Me pregunto a qué grupo pertenecerá el Sr. Rey.

Argumento 3: Los mayoría de empresarios más destacados del mundo no tienen títulos

Si esto es verdad entonces les pido que me devuelvan a un curso de matemáticas de primaria a aprender proporciones. Honestamente, no sabía que los dos ejemplos expuestos al comienzo de este artículo constituyen “la mayoría”.

¿Realmente queremos ser gobernados por personas sin títulos?


[i] Ramírez de La Torre, Gonzalo ‘La Atrevida’ y ‘la honesta’ Susana Villarán en Lucidez. 16/9/2014

http://lucidez.pe/noticias/atrevida-honesta-susana-villaran

[ii] Wagner, Joachim. «Nascent necessity and opportunity entrepreneurs in Germany: Evidence from the Regional Entrepreneurship Monitor (REM).» Document de travail 10 (2005): 1-24.

[iii] Wagner, Joachim. «Are nascent entrepreneurs ‘Jacks-of-all-trades’? A test of Lazear’s theory of entrepreneurship with German data.» Applied Economics 38.20 (2006): 2415-2419.