Me preocupa

86

La semana está agitada. En mi escritorio proliferan los periódicos; en mi computadora, los artículos web y un video desgarrador que repito cada cierto tiempo porque no creo lo que veo. Las primeras planas se han llenado de noticias fuertes, de renuncias y denuncias, de capturas y desalojos, de muertes y avisos intermitentes de peligro que todos prefieren ignorar.

A mí sí me preocupa. Me jode. Me preocupa. Me indigna. Me preocupa. Lo digo, me preocupa.

Me preocupa la violencia. Siempre me ha preocupado y hoy me preocupa más que nunca. Me preocupa que nuestras autoridades la ejerzan alejándose de la coerción legal y acercándose al abuso. Me preocupan los perdigones en el pecho, los gases lacrimógenos, las varas de goma salvaje en la cabeza. Pero mi preocupación no es parcializada, también me preocupan los cócteles Molotof en sus uniformes, las piedras y ladrillos que lanzan energúmenos con sonrisas en la cara sabiéndose impunes, protegiéndose bajo una figura desnaturalizada de los Derechos Humanos. Me preocupa ver tanto tinterillo defendiendo lo indefendible. Me preocupa el oportunismo político de quien se siente politicamente correcto. Me preocupa la hipocresía de tantos y la inacción de muchos. Me preocupan las marchas de estudiantes indignados que lanzan cánticos anti-sistema. Me preocupa un Estado cada día más débil y patichueco. Me preocupa que por tragedias como la que presenciamos el fin de semana pasado este Estado que ya era difuso se empañe cada vez más en esas tierras del olvido. Me preocupa el malestar de los ciudadanos. Me preocupa que la prensa los llame pobladores y no vecinos como lo hacen con quienes viven en mi distrito. Me preocupa que las pintas senderistas estén cada día más presentes en los muros del país. Me preocupa pensar que esto es más real de lo que creemos. Me preocupa la muerte. Me preocupa la sangre que entre hermanos se puede volver a derramar, que se derrama, que se sigue derramando. Me preocupa la falta de criterio. Me preocupa el libertinaje de la palabra. Me preocupa tanto opinólogo suelto en la Red. Me preocupan los haters. Me preocupa la mediocridad de la tele. Me preocupa el Pan y Circo. Me preocupan las cortinas de humo. Me preocupa el figuretismo en la polítíca. Me preocupa que haya más preocupación por el fútbol que por la educación. Me preocupa que la payasada haya calado tan profundo en nuestras vidas al punto de no saber con exactitud quien habla en serio y quien no. Me preocupa tener tantas preocupaciones. Me preocupa todo sobre lo que nada puedo hacer. Me preocupa que haya gente a quien no le preocupa nada de esto.