Perú, el país destinado a vivir resistiendo, por Alfredo Luna Victoria

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Empezó el 2017 y varios peruanos se llenaron de esperanzas e ilusiones de sentir un cambio para bien. Sin embargo, el país ha pasado por mucho. Huaicos, desbordes de ríos, sequías e incendios; el Perú demostró que es una tierra destinada a vivir resistiendo.

¿Cómo seguir después de tanto? Estamos acostumbrados, el dolor se acumula y no terminamos de asimilar por completo todo lo que sucede alrededor. Casi todo lo que ha sucedido se pudo evitar, no es un tema de infortunio.

El peruano no suele vivir previniendo, todo cae por su propio peso y solemos aceptarlo. Esto es algo que no se puede seguir permitiendo. Lo más seguro es que estemos esperando inconscientemente que todo vuelva a pasar, sin llegar a conocer que una solución.

Resaltamos por ser habitantes resistentes, pero la pregunta es: ¿por qué tenemos que resistir a nosotros mismos? Las autoridades deben cooperar con todos los ciudadanos y crear una cultura de prevención. Es cierto que hay incidentes inevitables, pero siempre es posible ir un paso adelante y saber que se hizo todo lo que se debía hacer.

Es cuestión de entender que unidos podemos más que solo aguantar y levantarnos después de caídos, también somos capaces de hacer pasar estos tragos amargos sin la necesidad de sentir el mal sabor. La pelota no está en nuestra cancha. Sin embargo, al final somos nosotros los encargados de patearla.

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