[OPINIÓN] Las promesas pendientes

188

El 20 de enero de 2017, Barack Obama dejará la Presidencia de los Estados Unidos de América. Será su último mandato debido a que en la Vigésima Segunda Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos se establece un límite de periodos al cargo de Presidente, motivando que en los últimos meses entregue las reformas que propuso al inicio de su periodo y sus preocupaciones en torno a su Gobierno.

Antes de ganar la Presidencia en el año 2008, Obama empleó un discurso pro derechos humanos siendo uno de sus objetivos de llegar a la Presidencia el cierre de la Cárcel de Guantánamo. Acto seguido de asumir el cargo, el Presidente Estadounidense ordenó como fecha límite inicios del 2010, el cierre de la prisión ubicada en Cuba.

El inicio del mandato del 44° Presidente, sorprendió con su otorgamiento al Premio Nobel de la Paz por “sus extraordinarios esfuerzos para fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos y por su lucha de un desarme nuclear”. Un acto que nos daría entender el por qué del retiro de tropas americanas en Irak y Afganistán, dando fin a más de diez años de guerra; un acuerdo nuclear con la República Islámica de Irán, levantando sanciones económicas al gobierno Chiita; el restablecimiento de relaciones diplomáticas con La Habana, luego de casi medio siglo de ruptura. Lo descrito ha sido a groso modo los principales actuares de la Gestión Demócrata, estando pendiente a un año y medio de dejar la Casa Blanca el cierre de Guantánamo.

Barack Obama ha querido ser el Presidente que cambió la visión violentista y confrontacional del país americano. La administración de su antecesor, George W. Bush, no solo envío tropas a medio oriente luego del 11-S, sino que además instaló un campo de detención en isla cubana. Obama es contrario a ello, no la ha tenido sencilla; sin embargo, ha sabido afrontar y dar dinamismos a la sociedad americana con impulso a la economía luego de la crisis, la lucha contra el cambio climático, la defensa por el derecho de las minorías, entre otros.

Además de la preocupación del cierre de Guantanamo, que la mayoría republicana se opone por el temor de que esos 116 detenidos ingresen a tierras americanas desatando una ola de terror y crimen, es la frustración por el uso de armas de fuego. Antes de partir a Kenia, Obama mencionó a un medio que «Si miras al número de estadounidenses muertos desde el 11-S por terrorismo es menos de cien. Si miras las víctimas de armas de fuego, es de decenas de miles”. La Constitución de dicho país patrocina el uso de armas, donde 270 millones están en manos de civiles; pero a pesar de, los republicanos rechazan cualquier tipo de modificación a la segunda enmienda, como si se ha mostrado a favor la gestión Obama.

El presidente Obama desea dejar gestionado estas dos cuestiones antes de abandonar el despacho Oval. Ser Presidente no es nada simple y mucho menos de una potencia como lo es Estados Unidos. Yo tengo mis reservas sobre el Acuerdo Nuclear con Irán, se ha fallado. Negociar con un gobierno teócrata donde estas a voluntad de lo que dice Dios alejándote de la línea secular, es un riesgo; además, del evidente contacto y financiamiento con grupo terroristas que alientan la eliminación de Israel. Espero que el Congreso realice una evaluación pertinente al acuerdo, aliento las reformas impulsadas, pero es evidente que este acuerdo puede explotar en cualquier lugar, manchando una gestión pacifista y perjudicando a su partidaria, Hillary Clinton.