[OPINIÓN] Una balanza descalibrada

253

Mantener afinado cualquier objeto, ya sea una licuadora, una olla, una estufa, un automóvil, es necesario para asegurar el buen funcionamiento y la mejor producción por parte del mismo, permite obtener el máximo provecho así como obtener certeza de la precisión para lo que sea que vayamos a usarlo.

En la vida es necesario mantener afinado nuestros pensamientos, nuestras acciones y nuestros círculos sociales para mantener en óptimo funcionamiento a la “máquina” que somos, por su parte el estado tiene que afinar sus sistemas económicos, políticos, judiciales para asegurar un buen funcionamiento de la máquina llamada país; el Perú es una máquina a media capacidad, mal afinada y llena de reparaciones hechas en cualquier sitio y con poca preparación, por eso se daña con frecuencia, dura poco tiempo en funcionamiento el cual está lejos de ser óptimo.

Una de las razones principales que evitan al Perú progresar es la constante incongruencia de los jueces a la hora de impartir justicia con casos que tengan pruebas o no, el sistema judicial es percibido como una de las unidades más débiles del país, con pruebas fehacientes que dejan poco a la imaginación. Día tras día veo que policías que cumplen su labor al atrapar a delincuentes mayores y menores de edad, detener a conductores ebrios, hayan atropellado o no, o acudir a cualquier altercado menor, sin embargo, los jueces dejan en libertad a muchos de los implicados en circunstancias sospechosas, entonces te preguntas ¿de qué serviría una policía eficiente si a las 4 o 5 horas dejan ir a los sospechosos? ¿Por qué algunos casos son dejados tan a la ligera y otros son vistos a fondo? ¿Por qué la prensa aparenta tener tanta fuerza en casos como el de Silva­-Martinot y no en otros como el de Raúl Orlandini?

Habría que revisar cómo se procesan los datos con las pruebas de cada caso, determinar la cantidad necesaria de personas para aumentar la eficiencia en los procesos judiciales, y filtrar mejor a los jueces, buscando ante todo que actúen en bases sólidas que faciliten la judicialización.

El estado tendrá que revisarlo todo, desde el código penal, hasta la fiscalía, pero es necesario si queremos que nuestra máquina llamada Perú funcione mejor, la seguridad sería un gran engranaje cuya fuerza movería muchos otros engranajes pequeños como estabilidad familiar.

Sólo quiero dormir con más confianza, saber que es menos probable ser asesinado impunemente al menos.