[OPINIÓN] El “fujimorismo” no existe

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Según el diccionario de la Real Academia Española y la tradición política internacional, el sufijo “–ismo” forma sustantivos que suelen significar doctrinas, sistemas, escuelas, modos o partidos. El fenómeno Fujimori surgió en circunstancias muy específicas que permitió la creación de una fuerza política populista que encaje en el vacío electoral (clase media) dejado por un sistema desfasado de partidos dividido en derecha e izquierda. Sin embargo,  a pesar de los diez años de fujimorato[1], dicha fuerza política no logró construir una forma de pensar que le permitiese hacer tradición política, ni doctrina, ni escuela.

Existen cuatro características en la forma de gobierno durante el régimen de Alberto Fujimori: El populismo encarnado en un clientelismo a través de los programas sociales pero que no constituían, en ninguna forma, un alineamiento a una ideología o programa político. El caudillismo autoritario, Fujimori supo encarnar el estilo autoritario de los caudillos tradicionales de la Historia Política del Perú. Y el abuso del poder reflejado, más que todo, en el acaparamiento de facultades del poder ejecutivo.  Sin embargo, estas solo pueden ser catalogadas como características y no como pilares de una ideología política sólida o en formación. Es más, años después, el mal llamado “neofujimorismo”, que hace alusión a Keiko Fujimori y su movimiento, trata de deslindarse de las características ya mencionadas y de los delitos cometidos durante el régimen de su padre, y fue, justamente, la incapacidad de hacerlo lo que la llevó a la derrota en la segunda vuelta contra Ollanta Humala.

Incluso, la falta de doctrina política sólida, llevó a los “fujimoristas” a crear diversos movimientos, con diferentes nombres, para tentar el poder. Cambio 90, Nueva Mayoría, Vamos Vecino- Sí Cumple, Perú 2000, Alianza para el Futuro. Es decir, durante todos estos años, el fenómeno Fujimori no ha sido más que una mazamorra política, un ente deforme que se adecuaba a las circunstancias como más le convenga. La palabra “fujimorismo” no es más que un término vacío de uso coloquial. Realmente no existe el “fujimorismo” como tal, mucho menos el “neofujimorismo”, como “-ismos”, como un ideología política, como un programa democrático para hacer vida política.  No existe ningún libro doctrinal donde se intente explicar el pensamiento político del “fujimorismo”, nunca hubo un congreso ideológico para establecer los pilares del pensamiento “fujimorista”. No existen los “fujimoristas” como intelectuales políticos. Por lo tanto, el “fujimorismo” no existe (como no existe el “humalismo”), el término está mal utilizado. Lo que existe es un grupo de personas, juntadas por intereses propios en una fuerza política, para llegar al poder. En cambio, sí existe el aprismo, el pepecismo y el acciónpopulismo, porque tienen una ideología establecida, que está orientada al pueblo según sus diversas formas de analizar la realidad y que incluso pueden ser renovadas con una adaptación a los tiempos actuales. No ocurre eso con el “fujimorismo”. Por eso, es más conveniente hablar de “El fenómeno Fujimori” en sentido amplio, que incluye el fujimorato, la mazamorra de movimientos oportunistas y Fuerza Popular.   

La creación de Fuerza Popular, el último de los experimentos del  fenómeno Fujimori supuso un reto para Keiko Fujimori: Crear un partido de verdad, con ideología, doctrina y programa. Pero desde el 2011 hasta hoy no se ha hecho nada para llenar de contenido el término vacío “fujimorismo”, no se ha publicado algún libro, no se ha hecho algún debate ideológico. La señora Fujimori parece estar más ocupada tratando de recuperar el clientelismo del régimen de su padre que de construir un partido que haga política de verdad, que genere el debate democrático, y que deje escuela doctrinal. Parte de nuestra crisis política se da por no tener partidos con identidad e ideas propias. En fin. Fuerza popular  parece seguir los lineamientos de los movimientos chicha anteriores: El oportunismo mazamorrero.


[1] Término que hace referencia a los años de gobierno de Alberto Fujimori