[OPINIÓN] Trump y la errónea política del terror

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Donald Trump representa un peligro inminente para la política estadounidense. Peligro de un arma con muchos filos porque, por un lado, daña al Partido Republicano, que se aleja de la posibilidad de endosar el voto inmigrante, lo que podría traer a colación una serie de consecuencias gravísimas, entre ellas, la radicalización del concepto de dicho partido como conservador en un país que, cada día, es más liberal; un posible cisma, si Trump llega al poder, de aquellos republicanos que no están de acuerdo con las ideas xenófobas. Está poniendo en peligro la supervivencia de su mismo partido. El discurso de Trump daña la sociedad de su país porque la divide e invita a que los grupos extremistas se radicalicen.

Ante un eventual gobierno suyo, se violaría sistemáticamente los derechos fundamentales de los inmigrantes. No olvidemos que, en el fondo, estamos hablados de personas que conviven con sus familias, con niños que, en muchos de los casos, han nacido en Estados Unidos ¿Cómo separar a los hijos de sus padres indocumentados? También ocasionaría que, en el día a día, la discriminación hacia los inmigrantes aumente porque, la errónea interpretación de Trump sobre la migración, haría que el estadounidense promedio, aquel que no va a la universidad, vea al latino en general como un ratero, ocioso, narcotraficante, entre otros.

Lo que más me sorprende es que Trump lidere la preferencia en las elecciones internas del Partido Republicano; es decir, que haya despertado un profundo sentimiento xenófobo en el mercado electoral, lo que es paradójico para una nación que nació de la libertad migratoria y religiosa. La política del terror de Trump es errónea porque representa el continuismo de la histórica alicaída relación internacional entre Estados Unidos y América Latina, relación que el gobierno de Obama ha tratado de recuperar (Como las relaciones con Cuba, por ejemplo). Sería una lástima que todos los avances se paralicen.

En sus últimas declaraciones ha arremetido contra Mark Zuckerberg por la postura de este último en temas migratorios. Al parecer, a Trump no le interesa redimir su errónea interpretación sobre los migrantes. En el Partido Republicano crecen los candidatos con ideas xenófobas, Estados Unidos se polariza, y  Hillary Clinton, felizmente, parece asomarse a la casa blanca.