[OPINIÓN] ¿Ya chapaste a tu choro?

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Algunas veces intentar escribir sobre un tema que está siendo comentado por todos un gran sector de la población es un poco tanto complicado, pero al comenzar esta columna quise ir a la fuente y ver cómo se inició esta campaña “Chapa a tu choro”, es así que me informé de una entrevista realizada a Cecilia GarcíaRodríguez, una de las defensoras y promotoras de esta campaña en la cual relata cómo nace todo esto.

La campaña comienza en Huancayo aproximadamente el 18 de agosto, cuya primera banderola contenía la frase: “Ratero si te agarramos, no vas a ir a la comisaría… te vamos a linchar”, comenta que poco a poco se ha ido extendiendo y adoptando otras expresiones que no son más que el clamor de la gente ante la ineficiencia de las autoridades, manifiesta asimismo que los carteles son meramente “disuasivos”.

Ante esta situación tanto el Ministro del Interior, Juan Luis Pérez Guadalupe y el Presidente del Poder Judicial, Victor Ticona Postigo han manifestado su malestar y desacuerdo absoluto frente a esta Campaña. Sin embargo, ambos se limitan a defender a la respectiva institución de la cual son  parte sin admitir las deficiencias actuales en el sistema de justicia ni pensar en una toma de acción conjunta entre ambas instituciones para atacar a la delincuencia  e inseguridad. Se evidencia de este modo, el mal errado enfoque en la actuación de la Policía Nacional y el Poder Judicial que si bien tienen competencias y facultades diferentes convergen en la protección del ciudadano y la restauración de la paz y armonía en la sociedad.

Personalmente estoy en contra de esta campaña; es claro que hay un tema de fondo que se basa en la desconfianza de la ciudadanía hacia sus autoridades, pero también estamos observando y teniendo una actitud totalmente indiferente hacia la clara violación de una serie de derechos, “justificado” por una justicia popular basada en la ley del talión; lejos de ser una manifestación de la población ante la inacción por parte de una autoridad, es la declaratoria y alejamiento de las normas en nuestra sociedad.

Es momento de despertar y dejar de pensar que la respuesta a la violencia es más violencia, debemos de buscar el combatir la delincuencia con medios legítimos proporcionados en un Estado Democrático de Derecho.