20 años tras la toma de la Residencia de la Embajada de Japón Fujimori recuerda la operación Chavín de Huántar

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Mediante su página de Facebook oficial, el expresidente Alberto Fujimori detalle el asalto y rescate de lo rehenes de la residencia de la Embajada de Japón, lo que se conoció como la Operación Chavín de Huántar.

Este sábado 17 de diciembre se cumplen 20 años de la toma de la residencia e la embajada de Japón. En la publicación Fujimori narra:

“A las 8:10 de la noche entró una llamada urgente del comandante Huamán Azcurra, miembro del SIN, quien con voz preocupada me comunicó, “Señor Presidente: en estos momentos hay tiroteos y explosiones por la avenida Prescott en San Isidro”. Ante la noticia le dije a Huamán Azcurra que se acercara al lugar inmediatamente y me informe lo que estaba pasando.
“Las explosiones provenían del local de la residencia de la embajada japonesa, a una cuadra de la Clínica Italiana. Un comando del MRTA, compuesto por 13 elementos terroristas, había tomado por asalto ese lugar. Eran las 8:23 de la noche, y entre las más de 700 personas que se habían convertido en rehenes, se encontraba mi madre y mi hermana. Las amenazas del MRTA sucedían una tras otra. El comando encabezado por el emerretista Néstor Cerpa Cartolini pretendía, entre otros objetivos, la liberación de 470 presos del MRTA y otras exigencias relativas al cambio del modelo económico del gobierno”.

Agregó que su respuesta fue el silencio, pues “no estaba dispuesto a negociar con el MRTA”. Tras insistencia de Cerpa, miembro del MRTA, tres días luego de la toma optó por difundir un mensaje a la Nación, y cita el extracto:

“… Que la liberación de quienes perpetraron asesinatos y atentados terroristas es inaceptable en el marco de las leyes peruanas vigentes y por criterio de seguridad nacional …y que los captores depongan las armas ante una comisión de garantes que faciliten la evacuación de todos los rehenes, sin excepción. De esta manera, quedará descartada también la posibilidad del uso de la fuerza por parte del Estado peruano y de allí, con toda garantía, una salida que se puede estudiar”.

Tras considerar dos planes para ingresar a la Residencia, así como discrepar con el gobierno japonés, se optó por ingresar a esta por debajo del piso.

“Los túneles en mente se parecerían a los que había visto en Chavín de Huantar. ¡Ese es el nombre de la operación! me dije”.

El exmandatario narra que llamó a los tres coroneles del ejército, y que su hijo, Kenji, también decidió involucrarse en el rescate, llevando su videocámara.

“A dos décadas de la toma y luego de 127 días del exitoso rescate, me siento satisfecho del manejo de la crisis y orgulloso del arrojo de nuestros soldados. ¡Viva el Perú!”