Cómo desmontar un argumento proabortista para postearlo a tus ‘amigxs’, por Aldo Llanos

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#24N será recordado como el día en el que un proyecto de ley con carga viral ideológica muy alta y nociva fue archivado. Un regalazo por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, sobre todo para aquellas mujeres en proceso de gestación que serían violentadas hasta la muerte por un proyecto que proponía despenalizar el aborto por violación. ¿A qué no?, ¿qué mayor violencia puede sufrir una mujercita en gestación siendo picada como un anticucho o succionada hasta desprenderla del vientre de su madre? Te comprendo cumpa, ¡lxs comprendo a txdxs!, ¡las mujeres no pueden sufrir tremenda insania patriarcal!

Pero como suele suceder en estos casos, nuestras combativas y calurosas feministas, salieron a las calles a calatearse, pintarrajeadas a todo color, en defensa de… ¡las mujeres! ¿Qué?, ¿y las mujeres mencionadas hace un ratito?, pues no cumpa, esas no cuentan. ¡¡¡WTF!!!, el mismo argumento de Susana Chávez (PROMSEX) y Rosa Mavila, para quienes esas mujercitas no son –todavía- seres humanos. Ellas constituyen el mejor ejemplo de cómo las razones y la ciencia pueden patearse en nombre de una ideología: la ideología de género. La cosa es que el número de manifestantes no llegaba ni a cien, y eso que su fotógrafo, Alan Benavides, se esforzó al máximo para realizar tomas que dieran la sensación de multitud y encima tuvo la caparazón de escribir en La Mula: “Miles de activistas se lanzaron a las calles…” Yaaaa puessssssss.

Al menos en la editorial del Útero de Marquito han sido más sinceros al reconocer que en esta votación se refleja la posición mayoritaria del pueblo peruano. Al menos, el ahora subdirector periodístico de El Comercio Enrique Pasquel, el típico chico laissez faire, laissez passer, quien siempre apoyó el aborto, ha planteado en su columna algo que se les pasa a los Pro Vida en sus discursos: Cómo solucionar los abortos clandestinos en las que las vidas de las mujeres-madres son también puestas en riesgo.

La cosa es que en las redes los argumentos vuelan y muchos de ellos están llenos de falacias argumentativas y retórica vacía. Chocherita, mira unas cuantas perlitas y postéalo a tus amigxs:

  • Carlos León Moya escribe sobre los conservadores: “Lo que suele pasar es que, cuando se embaraza alguien de su círculo cercano, son los primeros en abrir la billetera llena del dinero que les pagamos a cambio de nada. ¿Para qué la abren? Evidentemente para pagar un buen médico que haga la bajada con toda la seguridad posible, o para llamar a alguien que conoce a alguien que conoce a alguien, y así no tener que mandar a su hija, sobrina, ahijada, amiga, vecina o cuñada a abortar con una enfermera sin título que hace su trabajo con la radio a todo volumen. Eso es hipocresía.”

Ciertamente, todos, incluido tú Carlos, deberíamos evitar la hipocresía, pero, esta falacia tu quoque se resume en: “para que no seas hipócrita, aborto legal”. ¡¡¡Fail!!!

  • Jimena Ledgar escribe sobre las violaciones: “Tienes dos opciones: criar a tu hijo, que quizá sea poco más de una década menor que tú, o darlo en adopción y sumarlo a los 15 mil niños peruanos que hoy esperan un hogar; un hogar que, además, probablemente nunca recibirán pues actualmente solo 212 familias realizan trámites de adopción. Si decides criarlo, hay también muchísimas posibilidades de que debas hacerlo junto a la persona que te violó, pues hay un 76% de probabilidades de que tu violador sea alguien cercano a ti, como tu papá, tu hermano, tu padrastro, tu abuelo o, incluso, tu pareja.”

Ya no ya Jimena, te salió redondita. Esta argumentación es la típica falacia de argumento a la consecuencia,  la que se puede resumir en: “como el hijo quizás no consiga un buen hogar, abórtalo (léase “mátalo”), como quizás se vea como tu hermano menor, mátalo, como quizás vivas con el que lo engendró, mátalo” Una pregunta Jimena, ¿y ese hijo es inocente o culpable de muerte?

Bonus track:

  • Regina Limo escribe sobre la violencia contra la mujer: “Si hay un problema en pareja, lo lógico, la mayoría de las veces, es que se resuelva en pareja sin mediación de terceros. El problema es cuando entran a tallar los límites legales. ¿Y cuáles son? Una vez más: la integridad de la persona y sus derechos fundamentales.”

Aaaaahhh, ahora resulta que defiendes la integridad de la persona (en este caso de las mujeres) y sus derechos fundamentales, entre los cuales el primero es el derecho a la vida. ¿Y la integridad y los derechos fundamentales de la mujer en gestación? No vaya a ser que a esas prefirieras verlas como “reinas decapitadas” porque a otras se les ocurrió “decidir”.

Comuníquese, publíquese y aplíquese.