5 datos sobre el incendio en Las Malvinas que definitivamente te indignarán

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Desde hace más de 20 horas, centenares de bomberos vienen asistiendo un incontrolable incendio en la calle Guillermo Dansey, Las Malvinas (Centro de Lima). Dicho lugar funcionaba informalmente como almacén de pinturas, entre otros negocios.

Hasta el momento, no se ha podido controlar la catástrofe y ya se hablan de desaparecidos. En horas de la tarde del último jueves, se podían apreciar llamadas de auxilio desde ventanas y orificios del lugar, pero muchas de ellas han cesado al caer el día viernes.

En estas dramáticas horas, se han revelado una serie informaciones sobre cuál era el estado del lugar. Se ha hablado de que no había licencia de funcionamiento, de que las conexiones eléctricas eran paupérrimas y que los trabajadores eran obligados a trabajar bajo llave.

Veamos algunos indignantes datos que han salido a la luz en las últimas horas:

1. SIN LICENCIA DE DEFENSA CIVIL

La oficina de Defensa Civil de la Municipalidad de Lima ordenó la clausura del almacén el pasado 9 de junio. Esta orden tuvo que ver con que se detectó una serie de fallas en los mecanismos de seguridad.

Por ejemplo, comprobó que habían problemas eléctricos, que no existían extintores adecuados y que los ambientes no contaban con señalización de seguridad. Por estas razones, fue calificado como un lugar de “alto riesgo”.

Por esta y otras razones, el local que cuenta con aproximadamente 1,500 negocios, debía quedar inoperativo para su pronta demolición.

2. AÚN ASÍ, FUNCIONABA

Cuando se inició el incendio, el primer dato que salió a la luz fue que, a pesar de la orden de clausura que pesaba sobre el local, la empresa JPG decidió no acatar la disposición. Como ocurre con un sinnúmero de negocios informales, los trabajadores continuaron acudiendo a sus puestos y muchos de ellos hasta trabajaban en la madrugada.

3. SIN PERMISO PARA DEMOLER

Trascendió también que la Municipalidad de Lima no tuvo a tiempo la autorización para demoler las construcciones ilegales que se habían realizado en la galería Nicolini. El principal argumento para evitar su destrucción es que las instalaciones eran propiedad de la empresa Inversiones JPG SAC. El Poder Judicial era la autoridad que debía proporcionar una orden para derrumbar las construcciones ilegales, sin embargo, nunca lo hicieron.

4. TRABAJADORES BAJO LLAVE

En horas de la noche, familiares de los desaparecidos dieron a conocer que muchas veces eran obligados a trabajar a puertas cerradas y sin posibilidad alguna de salir del inmueble.

Así lo dio a conocer, Bertha Villalobos, la madre del desaparecido Jorge Luis Huamán Villalobos (19), quien reveló que el dueño de la empresa echaba llave para que los trabajadores no pudieran salir y permanezcan laborando.

“El dueño le echa llave. Él se dedica a hacer casitas con luces. No hacen nada, yo veo que hasta ahorita no lo encuentran a mi hermano y no sé que va a pasar”, indicó la hermana de Huamán Villalobos.

5. ¿MÁS VALE TARDE QUE NUNCA?

Casi 20 horas después, la autoridad edil de Lima Metropolitana, Luis Castañeda Lossio, se pronunció respecto de la tragedia en Las Malvinas. Poco antes de las 9am, el burgomaestre declaró a la prensa que todavía no es hora de identificar a los responsables, pero adelantó que cabe hacer un mea culpa.

“Todos tenemos que hacer un mea culpa” por lo ocurrido, dijo Castañeda Lossio. No obstante, inmediatamente después acusó a los dueños de la empresa que ordenó que sus empleados laboren encerrados en la parte superior de la galería Nicolini. “Hay que tener mayor conciencia”, reclamó.

A Castañeda le ganó en hacerse presente el ministro de Interior, Carlos Basombrío, quien vestido de bombero acudió a Las Malvinas en horas de la noche. Antes de ello, debía rendir cuentas ante el Congreso de la República que había ordenado su interpelación.