Acertijo de la semana

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Cada vez es más complicado seleccionar un tema para un apunte semanal sobre el panorama internacional. Los asuntos se acumulan y el lema ya empieza a ser: no dejes para mañana lo que puedas comentar hoy. Por eso, ya vamos hacia el caleidoscopio de lo que uno va leyendo y escuchando y conversando de aquí y de allá… y de repente descubres de que asuntos lejanos tienen puntos en común.

No es muy original decir que España está en crisis. A los males ya conocidos se ha sumado ahora el primer contagio de ébola en suelo europeo. No está exactamente claro cómo sucedió, pero puedo ser que la auxiliar de enfermería ahora infectada, que atendió a los dos misioneros españoles repatriados de África y ya muy enfermos, al salir de recoger y limpiar la habitación del recién fallecido se tocara la cara, ya sin máscara, con la mano enfundada en un guante. Si así fue, fue un despiste… y un fallo en la cadena de supervisión, pues en el proceso de desenfundarse el traje siempre debe haber alguien observando y evitando ese tipo de fallos, tan comprensibles. No es el único fallo: cuando empezaron los síntomas, acudió a un centro de salud, parece que no indicó que había estado en contacto con enfermos de ébola y se le trató por una simple gripe. Ya con más indicios, se le trasladó en una ambulancia inadecuada que -a pesar de las advertencias del camillero- siguió (una vez desinfectada) trasladando enfermos. Fue derivada a un hospital no especializado y, desde allí, nuevamente sin especial protección, al Hospital que se está especializando en estos enfermos. Fallo tras fallo, mientras la Ministra de Salud Ana Mato está desaparecida y el Consejero de Salud de la Comunidad de Madrid hace manifestaciones imprudentes, que indignan a muchos profesionales de la salud. La Ministra no reconoce fallo alguno y finalmente el Primer Ministro Mariano Rajoy crea una comisión especial presidida por la Vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, “chica para todo (lo difícil)” de Mariano, que gestionará la reacción a la crisis.

Mientras tanto, en Alemania, están temerosos de la recesión. La economía alemana ha perdido gas, las exportaciones han disminuido de manera muy importante. Mucho temen (también los organismos internacionales) que el país entre en recesión, lo cual complicaría muy mucho la situación en Europa, con una Francia que no remonta y una Alemania que se frena. Es conocido, además, que le reacción psicológica a una crisis tiene una importancia capital para superarla pronto o tarde. Los alemanes suelen tender a empezar a darle vueltas al hecho de estar en crisis… lo que complica el salir de la crisis. Si Alemania ha aguantado tan bien los años tan complicados en otros países, ¿por qué ahora se tambalea? Los cinco grandes institutos de investigación económica publican cada año un informe con su visión de la evolución económica. Acaba de ver la luz el último. Señalan muchas causas para su proyección de futuro, nada optimista. Entre otros factores, atribuyen una responsabilidad a la política económica de Angela Merkel. Según ellos, las concesiones en las rentas de jubilación o el salario mínimo hechas a los socialdemócratas con los que ha formado el gobierno de la “gran coalición” contribuyen a refrenar la economía. ¿Resabio neoliberal o análisis certero? Según ellos, el gobierno tampoco aprovecha las posibilidades de invertir de que dispone. ¿Críticas, por tanto, a quien parecía estar por encima del bien y del mal? ¿La táctica política ha vencido a la razón?

Y en Estados Unidos ya se anuncia que la guerra con el Estado Islámico va para largo, que a base de misiles y sin tropas terrestres será una guerra de años y que no hay que sorprenderse si caen más ciudades en manos de los islamistas. Pero Estados Unidos no va a mandar soldados. Ha dejado que los kurdos defiendan el territorio y los apoya, ha intentado convencer a los turcos que envíen sus tropas (y los turcos han dicho que, en solitario, ni de broma) y ahora dice que formará a 5000 rebeldes sirios para que combatan allí. Todo esto: Obama dixit. Y ya han calculado que con 5000 no se llegará, que harían falta 15000.

No hay que preocuparse: no faltarán temas en los próximos meses. Ya se ocuparán los políticos de que sea así. Ay, ya se me ha escapado: sí, ésa es la solución de la adivinanza. Donde fallan los políticos, lo que ya de por sí es complicado empieza a dar mucho miedo.

Juan Pablo II declaró en el año 200 a Santo Tomás Moro patrono de los gobernantes y políticos. Quizá ayudaría una novena universal a este santo. Creo que, en esta ocasión, hasta los musulmanes moderados estarían de acuerdo.