África, por Saúl Hidalgo

501

Cuando pensamos o hablamos de África nos resulta difícil escapar de dos ideas preconcebidas, que África es un continente condenado a la pobreza, hambruna, tierra de enfermedades y desgracias. Así también, solemos ver a África como un único territorio integrado, donde la suerte de unos está ligada a la de otros. Desde una perspectiva genuina, África nos da una sensación de que es un pequeño país, y desde luego pocas veces nos damos cuenta de su colosal dimensión, por ejemplo, África es tan grande que tiene la misma dimensión que Estados Unidos, China, India, Argentina y Europa juntos, en base a ello podemos dar una idea de lo diverso que puede ser el territorio.

En el año 2000, The Economist calificó a África como el continente sin esperanza, pero como pasa tantas veces los pronósticos fallaron por completo. Desde que comenzó el nuevo siglo África ha vivido un auténtico despegue, sobre todo los países más pobres, si nos fijamos en los 46 países que conforman la África subsahariana sin contar Sudáfrica observamos que entre el 2000 y el 2015 registraron un crecimiento económico anual del 6.2% lo que supone más del doble del crecimiento registrado por Latinoamérica, sin ir más lejos en el año 2015, 5 de las 10 economías que más crecieron del mundo fueron africanas Costa de Marfil, Etiopía, Tanzania, Ruanda y La República Democrática del Congo todas ellas tuvieron crecimiento por encima del 7%. Un ejemplo fidedigno es la República Democrática del Congo, se encuentra dentro de los 10 países del mundo mejor valorados por sus reformas, por ejemplo, solo en el 2014 se crearon más de 7000 empresas en dicho país. Por consiguiente, todo este crecimiento tiene consecuencias sociales desde el 2000 la esperanza de vida en África ha sumado 8 años, la mortalidad infantil se ha reducido del 17% al 8%, lo mismo ha ocurrido con el hambre y en general la pobreza extrema ha pasado de tener una incidencia de 58% de la población en 1999 al 35% hoy en día.

Los Elefantes Africanos

Ruanda, es un país muy pequeño con apenas 12 millones de habitantes y sin salida al mar, aún es muy pobre, pero desde al año 2001 ha registrado un crecimiento anual de casi 9% y estamos hablando de un país sin petróleo, ni recursos naturales destacados, ¿cómo lo ha conseguido? Apostando por la creación de empresas de esa forma Ruanda es el segundo país de África subsahariana donde más fácil resulta hacer negocios y también es el cuarto en libertad económica. Gracias a ello casi la totalidad de los niños cursa educación primaria y el 98% de lo ruandeses tiene ya acceso a la sanidad, lo que ha supuesto por ejemplo que la mortalidad infantil caiga de 60% y que el sida y la malaria hayan retrocedido de manera impresionante.

Etiopia, hablamos de un país grande con 100 millones de habitantes y por desgracia aún cerca de 20 millones de personas tienen problemas nutricionales, sin embargo, las cosas están cambiando velozmente y hoy su capital Adís Abeba es una sucesión de obras.  Asimismo, hace menos de un año se inauguró el primer tren ligero de todo el África subsahariana y no es para menos, pues en los últimos 10 años Etiopia ha sido el país de África que más ha crecido, su economía se ha multiplicado por 5 en este periodo y el crecimiento del PBI ha superado el 10% cada año. ¿Cómo lo consiguieron? Simple, apostando por ser más atractivos que sus vecinos para la inversión extranjera, así el país ha fijado como prioridad tener un marco macroeconómico estable y establecer un marco fiscal atractivo, sirva de ejemplo, las importaciones de bienes de capital no tienen que pagar ningún arancel y tampoco se aplica a ningún impuesto sobre los beneficios durante los primeros años de actividad, parece sensato ¿no?

Botsuana, es el caso con más éxito económico de África e incluso uno de los casos de mayor éxito a nivel global, cuando se independizó en 1966 era uno de los 10 países más pobres del planeta, y si esto no fuera suficiente obstáculo el país ha padecido desde entonces graves problemas de sequía, además ha sido el segundo azotado por el VIH, a pesar de ello el crecimiento ha sido tal que hoy su PIB per cápita en paridad de poder adquisitivo es equivalente al de Colombia, Brasil o Perú. En este caso la clave del éxito se encuentra en la fortaleza de sus instituciones, en la prudencia presupuestaria y en la seguridad jurídica.

Finalmente, en África hay más de 400 empresas que facturan más de 1000 millones de dólares al año. Igualmente, podemos encontrar Nollywood la segunda industria cinematográfica más importante del mundo, en volumen de películas producidas cada año, con más de 2500 títulos. África, es el líder mundial a lo que banca digital y pagos móviles se refiere y a pesar de los que podríamos imaginarnos la penetración móvil es más del 70% y casi 5 de cada 10 habitantes son usuarios de internet. Aún son muchos los retos y desafíos que África tiene por delante, entre ellos consolidar el Estado de derecho, reducir la pobreza y mejorar sus infraestructuras. Además, de poner fin a dictaduras, tales como Angola, Eritrea o Guinea Ecuatorial. Sin embargo, todo apunta a que este continente dormido está despertando. ¡Éxitos África!

Lucidez no necesariamente comparte las opiniones presentadas por sus columnistas, sin embargo respeta y defiende su derecho a presentarlas.