Alberto Cornelio: «La gente se malacostumbró con Nadal que es un jugador que probablemente no vuelva a nacer»

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El tenis profesional no es una carrera para todos. Es muy difícil sostener un nivel tan alto de presión y exigencia mental, pero eso no debe frustrar el sueño de nadie de vivir de lo que más le gusta. Ese fue el caso de Alberto Cornelio, un talentoso del deporte que tuvo la oportunidad de competir con tenistas como Rafa Nadal o David Ferrer y hoy se encuentra muy motivado con su academia de tenis en Valencia.

¿Cómo te sientes cuando ves competir a los tenistas que jugaron contigo una buena parte de tu vida en los torneos más importantes del circuito?

La verdad es que me ilusiona mucho, me siento muy contento de haber podido compartir una parte de mi vida con grandes jugadores como Rafa Nadal o David Ferrer. Mucho de ellos se encuentran entre los 100 mejores tenistas del mundo. Hay mucha gente que cuando acaba su carrera y no pudo llegar a lo más alto siente tristeza y frustración, pero yo la verdad que he podido vivir toda mi vida dedicándome al tenis y estoy muy contento de la vida que he logrado llevar.

¿Cómo fue tu carrera como tenista?

Yo empecé de muy niño porque mi padre era el presidente de mi club de tenis de toda la vida y con dos años ya iba gateando por las pistas con mi raqueta de plástico pegándole a las pelotas contra la pared. Luego empecé a entrenar, y con 7 años, a competir en los torneos infantiles, desde muy pequeño se notaba que tenía bastante talento. Poco a poco empecé a competir en torneos regionales y nacionales, pude quedar campeón de España con 14 años y me seleccionaron para jugar en el equipo nacional y fue ahí donde coincidí con Rafa Nadal, Nicolás Almagro y muchos otros jugadores más.

A partir de los 16 años tuve que empezar a jugar las previas de los Futuros, pero sin dejar de competir en los torneos ITF (juniors). Ahí es cuando llega el momento clave para saber si realmente estás preparado para dar el salto, porque pasar de ser un buen jugador a nivel nacional a empezar a jugar torneos profesionales donde te enfrentas en las previas con jugadores de 25 años, jugadores curtidos con 1000 horas de trabajo y donde además hay dinero de por medio no es nada fácil. Pasé a ser uno más, a veces perdía en las primeras rondas de la previa, viajaba mucho y la verdad es que se me hizo muy duro.

¿En algún momento sentiste que mentalmente no ibas a poder sobrellevar esa vida?

Sí, en mi caso no pude dedicarme al tenis más por un tema mental que tenístico. Yo tenía un muy buen nivel, pero la transición de pasar de jugar torneos inferiores a jugar torneos Futuros y viajar por todo el mundo sin conseguir resultados y hospedándome en hoteles de mala calidad fue muy difícil, la verdad que yo no pude convivir con todo eso. Esa transición puede durar un año o a veces tres, depende de cada persona. En mi caso, a los 6 meses, mi cabeza se quemó. Cuando llegué de una gira en Italia me di cuenta de que no quería llevar esa vida y colgué la raqueta. A muchísimas personas les ha pasado lo mismo que a mí, el tenis es un deporte que requiere una fuerza mental muy fuerte.

Me imagino que eso no fue lo que le pasó a Nadal. ¿Qué tenía él de especial?

Sin duda la cabeza. Rafa es un tenista de talento mental, él también tenía talento para el juego, muy buenos golpes y muy buena preparación física, pero a nivel tenístico no era un mejor jugador que Nicolás Almagro ni tampoco que David Ferrer.

¿Sigues hablando con él?

Poco, porque Rafa lleva un ritmo de vida impresionante, acceder a él hoy en día es prácticamente imposible, pero cuando coincidimos en algún torneo, alguna comida o en alguna fiesta aprovecho para estar con él. Tenemos una relación de amistad y de respeto. La última que estuvimos juntos fue en la despedida de Juan Carlos Ferrero, pudimos tomar unas copas y la pasamos muy bien.  La verdad que Rafa es una persona muy humilde, muy sencilla y, en parte, eso es lo que ha hecho de él un jugador tan grande.

¿Cuál es el efecto de Nadal en el tenis español? Porque por un lado es un ídolo y ha popularizado mucho el tenis en el país, pero por otro lado ha acostumbrado a las personas a algo que realmente no es normal y se deja de valorar a grandes tenistas como Carreño y Bautista que sufren constantemente las comparaciones con Rafa.

A mí me ha pasado eso, porque cuando dejé el circuito profesional seguía teniendo un buen nivel de tenis y empecé a ser “sparring” de Dinara Safina, Marat Safin, Daniel Gimeno Traver, Pablo Andújar, entre otros. Fue curioso porque en esa época Nadal ya era el número uno del mundo, y cuando yo iba a mi club de tenis a entrenar a los jugadores que he mencionado, la gente no les hacía ni caso y, sin embargo, todos ellos eran excelentes jugadores. Es verdad que la gente se malacostumbró con Nadal, que es un jugador que probablemente no vuelva a nacer nunca. Pero hay que ser considerados y apreciar al resto de jugadores que también están dejando en alto a España en el deporte.

Jugadores como Nadal, Ferrer, Feliciano López o Verdasco ya llegan al final de su carrera. ¿Qué le espera al tenis español?

Es un tema que lo he hablado bastante con mis compañeros y hasta hace muy poco tiempo me tuvo preocupado. Tenemos una generación de jugadores muy buena entre los 30 y 36 años, pero si ves la clasificación mundial hay muy pocos jugadores españoles entre 20 y 30 años que estén en los mejores puestos. Tenemos a Pablo Carreño y a Bautista, que está cerca de cumplir los 30 años, después de ellos poco más. Pero hay tenistas juveniles que están destacando mucho como Nicola Kuhn, Alejandro Davidovich, Carlos Taberner o Jaume Munar, pero todavía les falta pegar el salto.

Ahora te dedicas tiempo completo a tu academia de tenis, cuéntame un poco sobre eso.

Llegó un momento en el que me cansé de viajar tanto y empecé a dar clases de tenis hasta que decidí montar mi propia academia en La Masía del Pilar. En las instalaciones tenemos 6 pistas de tenis, un gimnasio completo para poder hacer una buena preparación física, una piscina cubierta, y muchas facilidades que nos permiten ser una academia referente a nivel nacional. Ahora mismo tenemos 40 jugadores de nivel competitivo y acaba de llegar una tenista francesa que está entre las 300 mejores del mundo. Nos proyectamos a seguir creciendo y seguir entrenando a más tenistas de alta competencia.