AOE, premio a la irresponsabilidad, por Fabrizio Anchorena

817

Al cabo de los años la ciencia ha ido perfeccionando sus resultados e investigaciones, hoy es casi inviable que alguno de ellos falle. Cuando se inició el debate del Anticonceptivo Oral de Emergencia (AOE) no existía la certeza de si este era abortivo o anticonceptivo, actualmente está claro y se ha trabajado en una línea uniforme – y que incluso hasta la propia Iglesia entiende y acepta- que definitivamente el primer término no lo es, es así que no correspondería gastar tiempo en un debate que estaría zanjado.

Lo que no estaría zanjado –para algunos-, es grave y debemos alertarlo cuál es el rol del Estado.

El rol dependerá desde qué lado miremos el vaso: Existirá una visión de un Estado con una presencia activa en la sociedad o por el contrario, uno prescindente que permitirá que el mercado genere las bases para el desarrollo de la sociedad. En lo que si estaríamos de acuerdo es que la visión central del Estado es elevar al máximo el nivel de bienestar el país; sin embargo, el ciudadano aún mantiene esa nefasta concepción de que el Estado haga todo y lo imposible por satisfacer necesidades y placeres de ciertos grupos, olvidando que los recursos financieros son limitados añadiendo que ese no es su rol.

Lo que ha ordenado el Poder Judicial es que el Ministerio de Salud (Minsa) empiece con la distribución gratuita de estas pastillas en todo el territorio nacional. Inaceptable. El rol del Estado por más activo que sea no es ser un dispensador de pastillas y peor aún uno de alentador de irresponsabilidades. El gran mensaje de nuestro siempre querido y tan acertado Poder Judicial es: “Jóvenes, si están con deseos de tener relaciones sexuales y no tienen preservativos. Adelante. No te preocupes, el Minsa lo soluciona, te da tu pastilla con el dinero de todos los peruanos y evitas la posibilidad de generar un embarazo”. Sí, tú y yo asumimos la irresponsabilidad de estos jóvenes que estuvieron con deseos y ups. No te sorprenda que estos deseos serán continuos y que las pastillas se convertirán en Tic Tac.

Además: ¿Dónde queda el AO de Emergencia? ¿Cómo se ha generado la “emergencia”? En todo caso ¿Cuál es la emergencia? Con esta decisión no hay emergencia, solo es un premio a tu irresponsabilidad. Es no tener las agallas para aguantar tu deseo o asumir la responsabilidad, pero no te preocupes que papá Estado lo solucionará.

Quiero que quede claro que estas líneas no tienen un sesgo religioso y que soy un convencido que el rol del Estado no puede ser un tema de religión, pero sí demostrar mi indignación con esta orden del Poder Judicial que si uno analiza en sentido lato entenderá la real magnitud.

Lucidez no necesariamente comparte las opiniones presentadas por sus columnistas, sin embargo respeta y defiende su derecho a presentarlas.