Asociación de Contribuyentes: Los peruanos trabajan 134 días al año para pagar contribuciones estatales

El estado se queda con el 38% de lo que gana un trabajador formal. Solo el 2.1% de la población ocupada paga impuestos a la renta, y es sobre estos contribuyentes que recae el mayor peso tributario. En total son 360 mil peruanos que pagan la cuenta, pero cada año son menos y el peso tributario sigue aumentando.

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La Asociación de Contribuyentes calculó, como todos los años, el Índice de Libertad del Contribuyente 2021, instrumento que caracteriza al trabajador formal peruano, lo ubica por región y sector, para luego describir en primer lugar, cuántos días al año tiene que trabajar para pagarle al Estado todas sus contribuciones e impuestos, y en segundo lugar, cuánto de sus ingresos son restringidos o capturados por la burocracia estatal.

Fuente: Cálculos propios de la Enaho – INEI

Para el año 2021, los hallazgos son tremendos: un trabajador formal peruano promedio, dedica 134 días exclusivamente para poder cubrir impuestos de distintas categorías para el Estado, IGV, descuentos judiciales, otros descuentos, inflación y contribuciones que debe aportar al sistema de pensiones. Visto de otra forma, el Estado peruano restringe el 36.8% de los ingresos del contribuyente formal.

Cada año, la restricción a los ingresos de estos contribuyentes sigue aumentando; mientras que en el 2016, esta ascendía a 34.7%, hoy está 2.1 puntos porcentuales por encima (36.8%). Para estos contribuyentes, el mayor descuento está en el IGV (12.3% de su ingreso), seguido por el descuento al sistema de pensiones (11.9%), el impuesto a la renta (8.5%), otros descuentos (3.9%) y la inflación (0.2%). 

Fuente: Cálculos propios de la Enaho – INEI

La carga tributaria se asienta en unos cuantos peruanos. Estos contribuyentes son cada vez una menor porción de la población ocupada (PO), es decir, aquella que tiene trabajo. Mientras en el 2016, eran 508 mil trabajadores (3.1% de la PEA), en el 2021 -y sobre todo tras la pandemia-, eran apenas 361 mil trabajadores (2.1%). En su inmensa mayoría, son trabajadores dentro de una empresa formal y contratados en condiciones formales; sólo 9 de cada 100 trabajadores formales pagan impuesto a la renta. 

Otro dato sorprendente es que crece la cantidad de contribuyentes formales que trabajan en el Estado (Educación, Salud, Fuerzas Armadas y Policía Nacional del Perú), algo que no habla nada bien de nuestro mercado laboral. Representan entre ellos a 54% de todos los contribuyentes. Mientras más trabajadores tenga el Estado, menos independientes serán para combatir la corrupción, criticar, o revelar las ineficiencias, malgasto y malas prácticas de sus líderes, ministros, autoridades o jefes, dado que sus ingresos dependen de ellos.

Fuente: Cálculos propios de la Enaho – INEI

Otra sería la historia si el mercado laboral privado creciera, pero no es así. Se reduce el empleo formal y crece el empleo precario e informal. Los sectores que más contribuyentes tienen, son: banca y seguros, sector inmobiliario, médicos y minería. Son estos los sectores cuyos trabajadores contribuyen más a las arcas públicas.

Fuente: Cálculos propios de la Enaho – INEI

Las conclusiones son claras. Un país no se puede sostener con un mercado laboral poco productivo, mayoritariamente empleado por el Estado, informal, que no aumenta considerablemente sus ingresos, y que para colmo cada año pareciera trabajar más para pagar impuestos o ver sus ingresos restringidos por un Estado que prácticamente no le da nada a cambio y que, por el contrario, sigue incrementando sus gastos como burocracia.

En el 2023, el Estado peruano busca gastar un 9% más que en el 2021, cuando según la Contraloría General de la República, lo que se pierda en corrupción, asciende a más de 24 mil millones de soles, la ejecución presupuestal de inversión pública a las justas y alcanza el 70%, mientras que el gasto corriente y la planilla del Estado crecen sin parar. ¿Tiene futuro un país así?