‘Back Chat’: Lecciones de las elecciones británicas

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“Pressure on people, people on streets”
Queen & David Bowie, 1981

La última elección general en el Reino Unido ha dejado una serie de lecciones aprendidas que debemos tomar en cuenta. La relación de fuerzas políticas dentro de este sistema político ha dejado en claro algunas tendencias que algunos optan por omitir. Estas son obvias, pero algunos “periodistas” sugieren que ya no es relevante hablar sobre ella. Más bien, es justo ahora, después e inmediatamente después de los resultados oficiales, donde es necesario hacer un análisis de lo que ha significado la reelección Tory en la Gran Bretaña e Irlanda de Norte.

1. El laborismo no ha tenido un líder relevante desde la salida de Tony Blair junio del 2007. Perseguido por las consecuencias políticas de liderar los esfuerzos en Iraq y Afganistán, este Premier tuvo que renunciar. Si bien su sucesor Gordon Brown fue su Ministro de Finanzas (Chancellor of the Exchequer) por todo el periodo en que Blair fue Primer Ministro, el liderazgo laborista decayó rápidamente. Frente a los 10 años de Blair, Brown pudo sobrevivir 3. La única razón por la cual Brown fue elegido dentro del partido como e sucesor, es que al le correspondía ser el candidato a primer Ministro mucho antes que Blair, allá por 1994. Eso significa que no hubo un recambio generacional en las riendas del laborismo en casi 20 años.

2. El laborismo carece de un verdadero acercamiento con las clases “populares”. Si bien ha mantenido su dominio en las zonas industriales del país, como Manchester, Birmingham y Liverpool, ha sido incapaz de aprovechar la crisis financiera mundial para su beneficio. Ni el comienzo tortuoso de la reforma económica emprendida por Cameron, ni el innovador nombramiento de un canadiense, Mark Carney, en su Banco Central, generaron una oportunidad para los laboristas. No explotaron jamás su principal argumento, la inequidad económica.

3. El laborismo no tiene, ni ha tenido en más de 25 años, un prospecto de líder femenino. Los socialistas del mundo, por casi doscientos años hablan de feminismo y empoderar a las mujeres. Ese cántico de sirena resuena fuerte en la academia, pero es espejismo. Las únicas lideresas relevantes en la política han sido de derecha, entre ella, para el caso británico, Margaret Thatcher. La pavorosa foto de Edward Milliband con las mujeres de su Shadow Cabinet en la campaña, dista mucho de la muñeca política de Margaret Beckket en 1992, y está última, asimismo, dista años luz del manejo político de la Dama de Hierro.

4. A pesar de los resultados del referéndum escocés, el conservadurismo se mantiene intacto. Ni el haber sido acusados de gastar mucho en las Olimpiadas, ni un lento comienzo en las reformas económicas, ni un referéndum de largo aliento por la independencia escocesa, ni las encuestas en su contra por 5 años quebraron la solidez Tory. Es así que en estos momentos pueden darse el lujo de gobernar sin coalición. Las razones de este resultado bien pueden ser tratadas por opinólogos especializados.