Banderillas

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Primer tercio: La primera piedra del Canal de Nicaragua

Durante el último año la especulación sobre la posible construcción del Canal de Nicaragua, un canal interoceánico que busca unir el Océano Pacífico con el Océano Atlántico y competir con el Canal de Panamá, ha sido alta. A pesar de los anuncios oficiales, no se tiene ninguna certidumbre sobre el proyecto. Pero el panorama se va aclarando de a pocos. El 22 de diciembre de 2014 ha sido anunciado como la fecha en la que se iniciará la construcción de este megaproyecto de 50 mil millones de dólares a cargo de HKND, una empresa china. Sin embargo, no hay información sobre la ubicación del inicio del proyecto (es decir, donde se empezará a construir), quien lo pagará o incluso el número de trabajadores. O es que no hay nada o el gobierno nicaragüense es muy bueno guardando secretos. Tal como señala The Economist, desde que la Asamblea le otorgara la concesión por 50 años HKND el año pasado, no se ha publicado el estudio de factibilidad, el estudio de impacto ambiental o algo tan simple como el plan de negocios. Por otro lado, el gobierno enfrenta protestas por parte de las comunidades campesinas del país, quienes afirman que el futuro canal dañará sus vidas, y la oposición de la Academia Nacional de Ciencia, quienes han señalado que la construcción del canal afectará el servicio de agua potable, los sistemas de irrigación, la actividad pesquera y la biodiversidad del Lago Nicaragua. Es evidente además que el interés de China obedece a motivos políticos. Mientras se sigue especulando sobre la primera piedra, la Autoridad del Canal de Panamá ha manifestado no sentirse preocupada por el posible Canal de Nicaragua, pues considera que no será lo suficientemente competitivo para atraer a las principales rutas del comercio mundial.

Segundo tercio: El martes negro ruso

El martes de esta semana Rusia sorprendió a los mercados. O mejor dicho, los mercados sorprendieron a Rusia. En las semanas anteriores, el precio de las acciones y el valor del rublo, la moneda rusa, venían cayendo junto con el precio del petróleo. Sin embargo, en un hecho que no se veía en más de una década, el valor del rublo respecto al dólar norteamericano cayó en más de 11 por ciento el martes (a pesar de que el precio del petróleo se encontraba estable), lo que generó pánico entre los inversionistas y ha tenido repercusiones globales. Muchos analistas de mercados coinciden que Rusia se dirige hacia una crisis financiera. Los rusos de a pie no la piensan tanto y se han empezado a abastecer de bienes antes de que su moneda siga perdiendo valor, además de cambiar sus ahorros a dólares y a euros. ¿Por qué cayó el rublo? La caída en el precio del petróleo, las sanciones sobre Rusia por su intervención en Ucrania y la pérdida de credibilidad en el Banco Central  han contribuido a este escenario. El lunes en la noche el Banco Central ruso aumentó de manera significativa la tasa de interés para frenar la depreciación del rublo, pero los inversionistas lo entendieron como una acción desesperada, y la acción no tuvo resultados. El Banco Central enfrenta un escenario difícil pues además de estabilizar el valor de la moneda, debe controlar la inflación y promover el crecimiento: la inflación ha doblado la meta de 4 por ciento en lo que va del año y las perspectivas de crecimiento económico para los dos siguientes años son negativas. Por ello, muchos señalan que Rusia podría inclinarse por el control de capitales, es decir, controlar las operaciones que implican venta de rublos en el mercado de divisas. Pero los controles no funcionarían si no hay confianza en el gobierno ruso. Y nadie confía en él. De acuerdo al Financial Times, lo único que se puede predecir de esta crisis es que la respuesta del gobierno ruso será impredecible.

Último tercio: Estados Unidos no ha levantado el embargo contra Cuba

Un buen amigo me escribía pidiéndome que dedique una columna “al reciente levantamiento del embargo a Cuba por parte de Estados Unidos”. No nos equivoquemos. Estados Unidos no ha levantado el embargo comercial que mantiene contra Cuba desde 1962, y que buscaba sancionar a la isla luego de la crisis de los misiles (se dice que un día antes de firmar la orden prohibiendo todas las importaciones procedentes de Cuba, Kennedy compró a través de otra persona 1000 cigarros cubanos).  ¿Entonces qué ha sucedido recientemente? El gobierno norteamericano ha dado un importante paso al iniciar conversaciones con Cuba con el objetivo de reestablecer relaciones diplomáticas y abrir una embajada en La Habana. ¿Cómo empezó todo esto? Con un intercambio de prisioneros. Cuba liberó el miércoles a Alan Gross, un norteamericano preso en Cuba durante los últimos cinco años, y Estados Unidos liberó a tres agentes cubanos. El Papa Francisco estuvo ampliamente involucrado en la negociación. Los medios norteamericanos señalan que esta medida representa una admisión formal de que la política norteamericana hacia Cuba había fallado en su objetivo de promover la democracia y los derechos humanos en aquel país. El mismo Obama lo dijo: “Estos últimos 50 años nos han enseñado que el aislamiento no ha funcionado”. Luego agregó que “el embargo es un anacronismo dado el tipo de relaciones que Washington ha desarrollado en las últimas cuatro décadas con otros gobiernos comunistas”. De esta manera, el actual gobierno norteamericano ha empezado a relajar algunas restricciones. A partir de ahora se permitirán las conexiones de telecomunicaciones entre ambos países y se ha aumentado el límite sobre las remesas que los cubanos en Estados Unidos envían hacia la isla. Por otro lado, los turistas podrán comprar hasta 100 dólares en alcohol y tabaco (si bien los habanos están prohibidos en Estados Unidos, el contrabando de este producto es alto). Además se espera que aumente la cooperación técnica entre ambos países. ¿Y entonces por qué no se acaba el embargo? Porque eso lo decide el Congreso de los Estados Unidos. Con las dos cámaras dominadas por los republicanos esos parece una tarea imposible. Además convencer a los republicanos requerirá que Cuba sea una democracia, con elecciones justas y una prensa libre. ¿El problema? A pesar de que el final de los Castro está cerca, aún Cuba está lejos de ser una democracia.