Bembos: Video da cuenta del protocolo sanitario empleado por el restaurante

Un usuario de Facebook hizo público un clip de cómo recibió su pedido de la empresa de comida rápida.

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En el contexto de la pandemia, la manera en la que operan todos los negocios tendrá que adaptarse para evitar contagios entre los clientes y los colaboradores de la empresa. Sin embargo, la industria que exige mayor cuidado en el manejo de sus servicios es la alimentaria, toda vez que deben ofrecer la mayor asepsia posible y, asimismo, ganarse la confianza de sus comensales sobre la eficiencia de sus protocolos sanitarios.

Con la paulatina reanudación de los servicios de delivery, muchos ciudadanos están ansiosos por conocer cómo cada restaurante se preocupará por cuidar su salud. Una de las firmas que ha empezado a operar es la hamburguesería Bembos y ayer un usuario de Facebook compartió un video donde el protocolo de higiene es puesto en acción.

En este se ve cómo el repartidor llega a la casa del cliente calzado con una mascarilla y un gorro protector. Asimismo, lleva consigo un atomizador y una mesita plegable. Esta última es colocada en el piso y desinfectada antes de colocar la caja en la que se transporta la comida, la misma que pasa a ser desinfectada antes de ser abierta.

Para abrirla el repartidor se limpia las manos con gel de alcohol y se coloca un par de guantes de látex. De la caja saca una bolsa de papel, con la comida, cerrada con un sello protector, la abre y adentro hay otra bolsa, también sellada que el cliente es invitado a recoger. Como el cliente eligió pagar con tarjeta, el representante de Bembos limpia el POS con un paño antes de que aquel tecleara su contraseña. El proceso tomó casi cinco minutos.

VIDEO:

Más información: ¿Cuáles son los riesgos de ordenar comida y cómo prevenirlos?

De la opinión de los expertos se desprende que la principal amenaza la representan las superficies de los empaques, aunque incluso esa vía de contagio depende de muchos elementos desafortunados (como que coincida que uno de los involucrados en la línea de producción de tu comida la empacó sin mascarilla y tosió justo en un lugar que tu luego tocarías). Sin embargo, con prescindencia de cuán remota pueda ser infección por ese camino, toca tomar precauciones.

Un artículo de “The Washington Post” basado en la opinión de diversos especialistas recomienda que “retire la comida de las bolsas / empaques / contenedores y las ponga en vajillas limpias”. También es mejor usar los cubiertos que uno tenga en casa. Luego, deshágase de los empaques y lávese rigurosamente las manos antes de comer.

Quienes preparan y distribuyen la comida, como es obvio, también tiene que lavarse las manos constantemente y adoptar medidas de asepsia importantes no muy diferentes a las que ya deberían estar utilizando: como emplear delantales limpios, guantes, mascarillas, redes para el pelo y evitar el uso de joyas o otros accesorios mientras se trabaja. A esto se añade mantener al empleador informado sobre cualquier deterioro en su salud.

Al recibir los alimentos, por la seguridad del cliente y del consumidor, lo ideal sería evitar el contacto directo. Podría probarse dejar los alimentos en la puerta de la vivienda y realizar los pagos, mientras sea posible, vía Internet (como permite múltiples restaurantes limeños).

Es claro que en esta situación habrá una diferencia considerable entre restaurantes formales e informales. Mientras los primeros tendrán que ceñirse a las recomendaciones sanitarias del Estado, los últimos no ofrecen la misma garantía. El cliente tendrá que elegir responsablemente.