Chicharito y Guardiola reman a semis

1.019

Probablemente, Simeone se la pasará pensando toda la noche si realmente planteó el partido de la mejor manera, ya que hablando verdades su equipo no logró proponer nada en 180 minutos y eso, cuando te juegas el pase a semifinales de Champions, se paga.

El Atlético salió con 1 – 4 – 4 – 2 juntando a Koke y a Tiago en el medio, abriendo a Arda y Saúl y con Griezmann y Mandzukic arriba. Sin embargo, a los 15’ estaba claro que a Saúl el partido le estaba quedando grande ya que tanto Carvajal como James empezaron a internarse por ese costado haciendo el 2 -1 contra Gámez, por lo que Simeone mandó a Griezmann a dar una mano por ese lado, cambiando a 4 – 5 – 1 y resignando la posibilidad de atacar a un balón parado.

La pregunta que realmente me intriga es: ¿Por qué el Cholo no decidió salir a atacar y presionar al Madrid? Con las bajas de Marcelo, Modric, Bale y Benzema, los merengues eran un equipo mucho más fácil de presionar (y sin tanto riesgo además) ya que las posibilidades de contra se reducían considerablemente a una galopada – en solitario – de Cristiano Ronaldo, que evidentemente podía ser controlada por los centrales colchoneros. De antemano, son conocidos los problemas del Madrid para salir de la presión asfixiante; pero encima de esto faltaba el jugador que mejor sabe salir de la presión (Modric), el que mejor puede armar la jugada de ataque (Benzema) y el que más rápido puede salir a la contra (Bale). Con Ramos como “elaborador” jugando más adelantado que Kroos, bastaba con cerrarle los caminos a James e Isco así como fijar una marca en el alemán para que los blancos se queden sin ideas y el ataque atlético se convierta en una constante. Sin embargo, no lo vio así Simeone.

El que sí la vio fue Ancelotti colocando a Chicharito y la apuesta le salió espectacular. El mexicano decidió reclamar la oportunidad que se le entregaba y jugó un partidazo, moviéndose por todo el frente de ataque, cayendo a apoyar en banda y retrocediendo a la media luna para asociarse con Isco y James. Su gol fue la recompensa a un partido redondo. Por otro lado colocar a Ramos de mediocentro también pudo haber sido una apuesta fallida (y que de hecho lo fue en ocasiones, cuando el asturiano se equivocaba en la elaboración) pero sirvió para que el equipo gane presencia en las dos áreas, así como para cortar más arriba posibles salidas del Atlético.

Mientras Simeone apostaba a la segura, Carlo sí se arriesgó con un planteamiento diferente y a veces, también el fútbol tiene su cuota de justicia.

Por otro lado, no quiero dejar este artículo sin mencionar al Bayern. Guardiola demostró que había entendido dónde había estado el error en la ida al atacar solo por un costado y en cuanto activó a sus dos laterales se acabó el partido. El Porto, sin laterales naturales (jugaron dos centrales en dicha posición) y con sus interiores (Óliver y Héctor) defendiendo demasiado arriba abandonando al mediocentro, fue un equipo abierto que el juego de este Bayern más alemanizado que catalán pasó por encima. Ojo, hay que tener en cuenta que este no fue un Bayern made in Guardiola, fue un Bayern de fútbol directo con pelotazos de Boateng a Götze o a Lewandowski y con un Thiago Alcántara exquisito que en lugar de guardar la posición como manda la escuela catalana, se movió por todo el centro del campo como si estuviera jugando más en un equipo de Premier League que en uno dirigido por Pep. Con Thomas Müller encarnando la gloria alemana, poco pudieron hacer los dirigidos por Lopetegui para aguantar el resultado. Guardiola había hecho su tarea.

PD: El sorteo de este viernes nos dice que Guardiola puede ir a jugar a su antigua casa o a la de su máximo rival. Y si no, tendremos Real Madrid – Barcelona. Pero qué lindo que es el fútbol…