Cien días, por Víctor Hugo Quijada

159

Mas allá de la desaprobación del actual gobierno, porque al igual que en el fútbol sales por bueno te sacan por malo, pienso que la gestión de Vizcarra no tiene definidas que políticas públicas o ejes centrales tiene para trabajar a corto, medio y largo plazo.

Si bien es cierto el gobierno de PPK a pesar de las acusaciones y errores, tenía al menos claro en el papel que se tenía que priorizar proyectos como el aeropuerto de Chinchero, trabajar en el saneamiento, la reconstrucción, lucha contra la corrupción, entre otros.

A este gobierno como se dice en el fútbol parece que le cayó grande la camiseta, porque no se ven políticas definidas y pecan de inacción, porque ir a apagar incendios a las provincias es propio del caudillismo e improvisación, se necesitan ejes de desarrollo.

Por ejemplo, a la fecha no somos un Estado planificado, no existe buena coordinación entre las relaciones Estado – Estado, no se impulsa la meritocracia teniendo la reformar SERVIR a medias, sobre la lucha contra la corrupción y violencia contra la mujer solo son discursos.

Casos vergonzosos como lo sucedido en la ONPE, y lo que viene ocurriendo en el Congreso con el caso Ponce, Mamani, son muestra de que el problema son las personas que trabajan en el Estado, y el problema no necesariamente es el sistema, sino de aquellos que se sirven de este.

A puertas de llegar al 2021 aun tenemos mucha pobreza, déficit de infraestructura, niveles bajos de educación, atención de salud pésima, pueblos que no tienen carreteras, ni agua potable, hasta ni electricidad, ni servicios básicos en general.

No se puede tratar de refundar el país cada elección, ni los distritos, ni provincias, ni regiones, necesitamos planificar nuestro Estado, ejecutar políticas públicas continuadas, descentralizar, soy creyente de la reingeniería, que cada gobierno que venga siga la posta mirando hacia un futuro.

Volviendo a hacer la analogía con el fútbol que tanta pasión a despertado estos tiempos, si se aplicara el nacionalismo, la disciplina, perseverancia y cada actor en la sociedad asumiera su responsabilidad, seguro tendríamos ya un país de primero mundo.

Lucidez no necesariamente comparte las opiniones presentadas por sus columnistas, sin embargo respeta y defiende su derecho a presentarlas.