Cipriani en el escaparate, por Luis Enrique Baca

388

No hay duda que los peruanos tenemos un Cardenal bastante polémico. En los últimos días, sus declaraciones sobre la distribución de la píldora del día siguiente (que ha sido declarada por la OMS como no abortiva) han puesto al cardenal en el escaparate -palabra además muy del gusto de Monseñor Cipriani-.

Al entrar a polemizar con las titulares de Salud, Mujer y Justicia, Patricia García, Ana María Romero- Lozada y Marisol Pérez Tello, respectivamente, el Cardenal indicó que al presidente Kuczynski le habían salido ministras “respondonas”. Esto debido a que estas últimas habían declarado acerca de la necesidad de que en un país con tan poca educación sexual como el nuestro y con una alta tasa de violaciones, se repartan anticonceptivos, medida en mi opinión es muy acertada debido a la necesidad del Estado de evitar embarazos no deseados , evitando abortos.

¿Qué habrá querido decir Cipriani con “respondonas”? No me cabe la menor duda de que quiso desautorizar a las tres ministras y titubearía al afirmar que fue un comentario machista. No vacilo al aseverar esto último, debido a que el Cardenal hace casi un mes tuvo un comentario tan poco feliz, como diría José Chlimper, al referirse a la violación de menores de edad, declarando que las mujeres muchas veces se ponen como en un “escaparate, provocando”. Aquello generó muchas críticas (incluso rebotó en medios extranjeros), haciendo que Monseñor Cipriani salga a pedir perdón, aceptando que sus palabras fueron desafortunadas y aduciendo que no hubo intención, argumentando que toda su vida se ha dedicado a ayudar a las mujeres. Lo curioso es que sus disculpas las dio en un albergue de madres adolescentes, lo que causó sorpresa pues el Cardenal no suele hacer visitas con la asistencia de la prensa.

Más allá de todo, este tipo de declaraciones muestran a un Cipriani que, más allá de representar el sentir de la Iglesia Católica, a la cual pertenezco y respeto muchísimo -y además no siento que Cipriani hable en nombre de la misma-, representa su opinión personal; hecho evidenciado por las numerosas críticas que recibe de parte de otras personas que profesan también el cristianismo. Pienso que cuando uno es el representante de muchas personas, ha de tener mucho más cuidado con sus palabras para no hablar con la voz de los miles de cristianos que vivimos en el país.

Me resulta muy extraño que un personaje tan controversial, y en mi opinión, oscuro (si se tiene en cuenta las constantes controversias en las que se ve envuelto), siga al mando de una institución tan importante como la Iglesia Católica después de declaraciones como estas; que evidentemente no son las únicas sino las más actuales. Personaje que además se ha visto envuelto en escándalos como la acusación de plagio y en la denuncia que recibió del Instituto de Defensa de los Derechos del Menor en octubre de 2015 por encubrimiento a Luis Fernando Figari. Sin embargo, hay un capítulo de la historia de Juan Luis Cipriani que muchos olvidan y que en mi opinión es más que grave: su respaldo a ley de amnistía que puso en libertad a los miembros del grupo Colina, en 1995, lo cual se encuentra documentado en el informe de la CVR. Incluso llegó a afirmar que “las organizaciones pro derechos humanos convierten la coyuntura en un circo político”.

Su programa de los sábados “Diálogos de Fe” ha sido la vitrina para que el Cardenal descargue todo su sentir acerca de los temas que aquejan al ciudadano de a pie,  en vez de mostrar una opinión abierta y concertadora como la del Papa Francisco. Lo que puso en evidencia en su último programa fue que si alguien osa discrepar con él, no le queda más remedio que desacreditarlo; lo que, lamentablemente para él, no hace más que dañar su imagen.

Lucidez no necesariamente comparte las opiniones presentadas por sus columnistas, sin embargo respeta y defiende su derecho a presentarlas.