Clinton fue la que se impuso como mejor expositora en el debate demócrata

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5 son los precandidatos presidenciales demócratas que acaban de probar su suerte en el primer debate demócrata para las elecciones 2016. Al mismo tiempo en que se desarrollaba el enfrentamiento entre Perú y Chile, en Estados Unidos debatían los 5 políticos para convencer a los millones de norteamericanos para que voten por alguno de ellos.

Algunos medios indican que Hillary Clinton se impuso frente a las cámaras de televisión. Habría sido la mejor expositora del debate, más aún, cuando tuvo que tratar temas delicados que tuvieron que ver con su participación en el quehacer político del gobierno actual. Clinton, ubicada al medio, dominó el debate como domina unas encuestas en las que llega al 79% de apoyo entre los demócratas, aparte de ser la candidata más conocida de cualquier partido con la excepción del millonario televisivo Donald Trump.

La campaña de Clinton tiene pocos peligros externos, su peligro es más bien de implosión. La bomba interna es su actuación como secretaria de Estado durante el asalto al Consulado de EE UU en Bengasi (Libia) en el que murieron cuatro norteamericanos. El Partido Republicano, en una cruzada por hacerla responsable de las muertes, descubrió que Clinton utilizó su correo electrónico personal para trabajo oficial. Desde entonces, Clinton se ha disculpado, ha dicho que era un error y ha entregado 55.000 páginas de emails para que sean analizados y publicados

Según informe del Diario El País, gran parte del debate lo ocupó la política exterior. Los candidatos empezaron hablando de la reciente implicación de Rusia en la guerra civil siria y acabaron hablando del mar de China, hasta el punto de que en un momento dado Sanders se quedó sin palabras porque no sabía bien a qué tenía que responder. El candidato dijo que Rusia se arrepentirá de haber entrado en Siria “en cuanto empiecen a morir rusos”. Clinton dijo que la relación con Moscú se había estropeado con la vuelta de Putin a la presidencia y pidió zonas seguras para la gente que huya.

El debate acabó prácticamente siendo un mitin de Clinton. Los demócratas aparecieron como una piña en torno a asuntos capitales como la educación gratuita y los permisos de maternidad y de enfermedad y la necesidad de dar una vía hacia la ciudadanía a 11 millones de indocumentados. Mostraron diferentes enfoques sobre Irán, sobre las armas o sobre la legalización de la marihuana (Clinton dijo que no estaba preparada para apoyarlo totalmente), pero hasta en la disensión se limitaron a expresar su propuesta y renunciaron a atacarse. Sanders dejó claro que él está ahí para poner los temas sobre la mesa. O’Malley mostró el perfil nacional de líder demócrata joven que está buscando, y los otros dos consiguieron sus minutos en televisión. Nadie va a asaltar la candidatura de Clinton.

(Fuente: extractos de informes de El País)