Comida japonesa: como se debe

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La comida japonesa se popularizó en nuestro país no hace mucho tiempo. Hasta hace poco el ceviche era la única muestra de pescado crudo que nos permitíamos. La comida japonesa era algo sumamente exótico, algo extraño.

Pero hoy ya no. Hoy es más común que nunca y el encuentro entre la solemnidad de la cocina japonesa con la apasionada sazón peruana nos regalan maravillas. Pero temo que la esencia milenaria de comer comida japonesa se ha ido eclipsando por la moda, se ha ido apagando por las combinaciones estrambóticas y exageradas. No me malinterprete, me encanta lo que los restaurantes hacen, experimentando hasta el cansancio pero quiero invitarlos a comer la comida japonesa como manda la tradición.

Primero que nada siéntese en la barra, esté cara a cara con el itamae y déjelo que él le recomiende lo que está fresco. Prepárese para comer ligero, para salir satisfecho y no lleno hasta el límite. Seguro recibirá una pequeña jarrita con salsa de soya y un pequeño platito con una pequeña pelotita de wasabi. Sírvase un poco de salsa de soya si gusta pero sepa que, en teoría, si el itamae es bueno todo ya debe estar sazonado a la perfección.

Yo comenzaría por el sashimi (el pescado finamente cortado). A mi me gusta el de salmón por encima de todos, tiene un toque extra de grasa que ahonda el sabor considerablemente, un sabor redondo, suave y con un dulzor escondido. Tenga clarísimo que la prioridad es saborear el pescado entonces no lo ahogue en salsa de soya, sumerja una puntita y luego póngale un poquito de wasabi (por favor no meta un bodoque de wasabi dentro de la salsa de soya y lo mezcle, se desvirtua tanto el sabor de la soya como el del wasabi). Disfrútelo sazonado de forma ligera, saboree el pez, imagíneselo nadando.

Después pediría el nigiri (el arroz montado con algún pez encima) ¿De qué? Si comió sashimi de salmón quizá podría tratar con otra cosa, atún por ejemplo. Un pescado que actúa de forma distinta en el paladar, con menos elegancia y uniformidad que el salmón, con una fuerza y una presencia más fuerte. Sé que usted se esmeró mucho para aprender a dominar los palillos, pero déjeme contarle que el nigiri se come con la mano. Por este motivo los buenos restaurantes de comida japonesa siempre le traen toallitas húmedas para que se limpie las manos. Y por favor todo a la boca, no es un tequeño. Le recomiendo que confíe en el itamae pero si nota que le falta un poco de soya, de nuevo sumerja solo una puntita y saboree el pescado.

Después hay varias cosas que puede probar. Cómase quizá unos cuantos rolls, no muchos ya que luego saldrá rodando del lugar o quizá un TNT de conchas o porque no un arrocito.

Corone su comida con un buen té. Si no ha exagerado con la comida, dormirá tan bien como comió.