Continúa la racha negativa de los “reds” en el 2017, por Juan Manuel Saldaña

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El emblemático Liverpool no levanta cabeza en la Premier League, y cada vez se aleja más del único puntero del torneo, el Chelsea, a quienes se enfrentaron hoy martes en Anfield Road. En lo que va del año, los “reds” acumulan cuatro partidos sin ganar. El día de hoy, frente a Chelsea, el equipo dirigido por el alemán Jurgen Kloop volvió a decepcionar a los hinchas que llenaron las tribunas del histórico estadio. El resultado fue empate a uno, pero tranquilamente la suerte de Liverpool pudo ser peor.

Animados por la hinchada, los jugadores de Liverpool iniciaron el partido presionando al rival en su propio campo y recuperando el balón muy rápidamente. El Chelsea no podía dar más de tres pases seguidos y Liverpool intentaba atacarlo por todos lados, pero no lo lograría con éxito, porque el rival se mantenía muy ordenado en defensa. Y así fue durante todo el encuentro. Como local, Liverpool propuso durante todo el partido, con un porcentaje de posición de balón muy superior al de los “blues”.

 La presión alta en el campo rival y la posesión de balón apelando a la subida de los laterales reflejan generalmente la forma de jugar del Liverpool de Kloop. Pero ese juego ya se ha vuelto muy mecánico, sin sorpresa. Los volantes ofensivos Coutinho y Lallana trasladan siempre el balón hacia los laterales ya proyectados, quienes deciden echar el centro al área, o devolver la pelota a quien se las dio. Así es el juego de Liverpool, muy monótono, sin ingenio ni novedad, muy mecanizado. Ni los volantes ni los delanteros muestran creatividad al momento de crear jugadas de ataque.

El Chelsea se defendía tranquilamente, y podía respirar ante la presión intensa de Liverpool gracias a que sus atacantes Hazard, Willian y Costa cuidaban el balón con mucha inteligencia, generando faltas cerca al arco defendido por el arquero belga de Liverpool, Simon Mignolet. De esta forma llegó el primer gol del encuentro: Hazard encara hacia el medio y Lallana lo embiste fuertemente por atrás. El tiro libre era relativamente cerca al arco de Mignolet, y David Luiz, con envidiable técnica, dejó parado al arquero de Liverpool, convirtiendo un golazo.

En el segundo tiempo, el juego continúo de la misma manera. Pero una de las proyecciones del lateral “red” James Milner tendría que ser al fin productiva. Y así llegó el empate: proyección de Milner hasta el área de Chelsea, centro al área chica y cabezazo cruzado del volante de contención holandés Georginio Wijnaldum. El Liverpool intentaría sin éxito luego el triunfo,  su fuerte presión al rival se reduciría significativamente debido al natural desgaste físico que demanda su estilo de juego. Faltando quince minutos para el final del encuentro, el árbitro cobró un penal polémico a favor de Chelsea; pero Diego costa no pudo convertir gracias a que Mignolet adivinó su disparó y lo atajó de manera notable.

A pesar del envión anímico que significó salvar un penal, Liverpool no pudo ni siquiera llegar una sola vez más al arco “blue”. El estratega de Chelsea, Antonio Conte, firmó un empate que no le caía para nada mal a su equipo, y metió a Fábregas para cuidar el balón en los últimos minutos de juego. De esta manera, se mantiene la racha negativa de Liverpool en este 2017, y Chelsea sigue como único puntero a nueve puntos de su más cercano perseguidor, el Arsenal de Arsene Wenger.