Corea del Norte: Militares escapando, por Inés Yábar

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Corea del Norte siempre fue un misterio para mí. Un país de dónde salen pocas fotos (que no sean de su dirigente Kim Jong Un), que no deja entrar ni salir a cualquiera, manteniéndose así al margen de lo que sucede en el mundo. Al vivir en Japón ahora la única interacción que he tenido con ese país ha sido el de despertar con alertas de misiles volando sobre el territorio. Tras tanto secreteo e interacciones violentas, no sorprende que algunos dentro de ese país hayan decidido escapar.

Huir de Corea del Norte no es nada fácil. Según las cifras oficiales de la agencia de información “Yonhap”, el número total de Norcoreanos que desertaron directamente a Sur Corea este año solo asciende a 15, de los cuales solo 4 son militares. Otros deciden ir por China y luego viajar a Sur Corea para registrarse como refugiados. Al pasar por China corren el riesgo de ser deportados por los oficiales de ese país. Sin embargo muchos civiles se escapan y el año pasado la cifra era de 1,418 llegados a Corea del Sur.

Muchos escapes pasan desapercibidos por los medios internacionales. Sin embargo, ayer, un nuevo soldado escapó de Corea del Norte. Es el cuarto del año pero no el más dramático. Esta vez fue un soldado de 19 años que aprovechó una densa capa de niebla para escapar. Su escape causó que militares norcoreanos se acercaran a la Línea de Demarcación Militar (MDL) que fue marcada en el armisticio. Retrocedieron después de advertencias megafónicas y disparos de advertencia de parte de Corea del Sur.

El escape más dramático de este año sucedió el mes pasado. Cámaras de seguridad captaron los momentos en que un soldado huía mientras sus compañeros militares le disparaban. Los disparos atravesaron la zona desmilitarizada (DMZ) y violaron así el armisticio de guerra Coreano según el comando de las naciones unidas. Además, en esa ocasión, al perseguir al desertor, uno de los soldados cruzó la línea de demarcación militar (MDL), lo que constituye otra violación del armisticio que pausó la guerra Coreana en 1953. No ha terminado oficialmente la guerra porque un tratado de paz nunca fue firmado.

El soldado que se escapó esa vez tenía 24 años y se le ha apodado “Oh”. En su travesía hacia la libertad fue afectado por al menos 5 balas. Esto causó que perdiera casi la mitad de su sangre al llegar al hospital. Además, se descubrieron docenas de parásitos de un tamaño nunca antes visto (hasta de 27 centímetros) en su estómago. Según el doctor sería muestra de mala higiene y nutrición del otro lado de la frontera.

Los que llegan vivos del otro lado son pocos, más aún con los más recientes escapes. Los soldados que no lograron retener a “Oh” han sido destituidos de sus puestos. En cuanto a la zona donde se escapó, se le ha aumentado la dificultad. Han puesto 2 árboles y una zanja para bloquear el camino.

Los Norcoreanos pueden escoger pasar por el mar entonces aunque sigue siendo muy complicado escapar. En Japón, han llegado 83 barcos fantasmas este año desde Corea del Norte. Solo 5 de ellos contenían pasajeros. Tenemos el privilegio de vivir en un país donde nuestra libertad la podemos tomar por sentada. Pero no olvidemos que muchos aún en el mundo viven encerrados, oprimidos y con ganas de escapar. Para ayudar a los ciudadanos que aún viven en dictaduras, tú ¿qué estás haciendo?