COVID o no COVID había que reconfigurar el modelo, por Arístides Gonzales-Vigil

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El mes de febrero transcurría en un ambiente optimista para el mercado del arte, con el desarrollo exitoso de la mega feria Zona Maco y Material en México, luego la edición de Frieze Los Ángeles y, coronando el mes, una nueva edición de la feria madrileña ARCO. Todo el panorama cambió dramáticamente al cabo de pocos días: vuelos cancelados y la postergación en efecto dominó de las principales ferias de arte del primer semestre. Es necesario destacar que las ferias de arte son un agente dinamizador importante que no solo nos abre una oportunidad de venta, pero ayudan a difundir el trabajo de los artistas. En mercados en vías de crecimiento sacarlas de la ecuación como componente de la  guía de supervivencia de una galería pequeña es una misión kamikaze.

A 10 días de inaugurada la muestra de José Pedro Godoy, actualmente en la galería, tomé la decisión de cerrar las salas al ver que se iban cancelando muestras institucionales locales, compromisos internacionales y salían las primeras medidas contra la propagación. Lo más duro de esta medida fue darme cuenta de que no contaba con ninguna estructura digital contundente para seguir funcionando en esta “nueva normalidad”.

En una labor casi titánica, a menos de 36 horas de cerradas las salas,  lanzamos nuestra primera Sala Digital, donde alojamos detalles exhaustivos de cada obra, vistas de sala y hasta opciones de compra incluidas. Una experiencia amigable al usuario que permite que la exhibición esté disponible para todo el que quisiera.

COVID o no COVID el sistema galeristico actual sufría una urgencia de cambio. El modelo global de lejanía entre el dealer y el transeúnte de a pie está ya demodé, más aún en un contexto como el de Lima, que al final del día sigue siendo un mercado en vías de crecimiento. La postergación de sus dos ferias de arte (ArtLima y PArC), y con ello también la postergación de visitas de comités importantes de museos de la región, hacen que las consecuencias de esta crisis sean imposibles de dilucidar aún.

Independientemente a ello esta es una oportunidad para seguir explotando una de las herramientas más valiosas que nos da el siglo XXI: nuestra presencia digital. Las promesas de posicionamiento a los artistas con los que trabajamos deben ser acompañadas por una estrategia online que permita la máxima difusión de su trabajo, impermeable a pandemias, por ejemplo.

Por lo pronto, para galerías pequeñas y espacios autogestionados, otra de las relaciones de urgente reconfiguración va a ser la de galería-comprador. Es muy usual que la falta de acceso al precio de una obra haga de la vía de adquisición un proceso menos fácil de lo que podría ser. Es imperativo pensar en optimizar mecanismos ya existentes para poder llegar a nuevas audiencias, la transparencia de precios y el libre acceso a ellos es un primer paso importante.

En un mundo donde se inauguran ferias de arte completamente online, donde la inmediatez no sólo se traduce en qué tan rápido el comprador quiere la obra, pero sino en qué tan disponible encuentran la información, es vital repensar estas relaciones. Como galeristas es importante darnos cuenta de la pluralidad del contexto inmediato que habitamos y transformar ese factor en ventaja.

Sin duda se espera en el calendario más próximo una reprogramación de varios compromisos pautados y una baja en las ventas generales, ¿pero cómo seguir a flote en un mercado que pre-COVID ya tenía una particular celeridad (o falta de)? Lo estoy descubriendo, los mantengo actualizados.

BIO

Arístides Gonzales-Vigil

Actualmente director de VIGIL GONZALES galería. Previamente director de Proyectos de las ferias PINTA Miami, PArC Lima, Buenos Aires Photo y Director de Comunicaciones en Art Palm Beach.