¿Cuáles son los prejuicios del hombre latino sobre el examen de tacto rectal?

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La estadística en América Latina señala que 45 de cada 100.000 hombres padecen una enfermedad que sería tratable en su integridad, si se detectase a tiempo, pero los prejuicios en torno a su método de diagnóstico alejan a muchos potenciales pacientes de las manos médicas.

Un ejemplo es el cáncer de próstata, que hoy en día es el segundo mal tumoral, responsable de muertes en hombres ticos, después del cáncer de piel, así como el de estómago, pulmón y colon.

El tumor en la próstata es de tamaño de una nuez. Cabe decir que la próstata es una glándula sexual ubicada entre la vejiga y el pene, que produce el líquido prostático, que protege y nutre los espermatozoides.

A decir por los oncólogos hallar o descartar el cáncer de próstata es sencillo, pero requiere un examen de cinco segundos al que muchos hombres mayores de 40 años le huyen: el tacto rectal.

En el 2011 la Universidad de Illinois, en Estados Unidos, descubrió que las actitudes machistas del hombre latino producen aversión a esta prueba, principalmente por objeciones sexuales y al temor de tener una erección durante el examen, lo cual sucede y es normal, subraya la literatura médica.

Los especialistas expresan que es el examen de tacto rectal, el más óptimo para evaluar el estado de la próstata, es rápido y sin dolor.

Según la uróloga costarricense Gabriela Hernández, tarda más el paciente en bajarse los pantalones y acomodarse en la camilla, que el examen.

“Como un hombre no siente dolor, supone que no tiene cáncer, pero, en este tipo de cáncer, usualmente no hay primeros síntomas. La única forma de diagnosticarlo es aplicar el examen rectal y el de sangre”, explica Gabriela Hernández, en un conocido portal de su país.

¿Cómo se realiza el examen de próstata?

Con la mano cubierta por un guante, el urólogo introduce un dedo lubricado por el orificio anal y, a través de la pared rectal, puede sentir la próstata. Cuando está sana, la próstata se siente suave, como el cartílago de la punta de la nariz; pero, al desarrollar un cáncer, esta es dura al tacto, como una piedra.

Una próstata agrandada no necesariamente significa que hay cáncer. Casi siempre, esta glándula crece de manera benigna.

Además muchos indican que el temor es parte del no quererse hacer la prueba, puesto que hay mucha gente que tiene miedo de que le duela, pero también hay una connotación negativa que se le ha ha dado al tacto rectal, hecho que causa más de una broma, entre hombres de diversas edades, pero si usted tiene más 40 siempre es recomendable un examen de tacto rectal, para descartar un mal de próstata.