Cuidado con el terrorismo, por Víctor Quijada

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El Estado peruano está perdiendo frente al terrorismo, no se entiende cómo es que los cabecillas de sendero luminoso de tener cadena perpetua pasaron a tener penas de hasta 25 o 30 años, cuando está establecido en la constitución que en caso de terrorismo incluso hay pena de muerte, cosa que no se a aplicado hasta entonces.

Estos sujetos quieren implantar en el Perú un sistema como Corea del Norte o Cuba, una dictadura total de un grupo, que lo único que hace es devastar la riqueza del Estado y beneficiar a sus familiares, mas no hacen nada por la población que vive en la pobreza, ya se ha demostrado que desde la caída del muro de Berlín el comunismo no es la solución.

Ni China siendo una de las cunas del comunismo en la actualidad es maoísta, solo se ha convertido en un grupo de poder que se ha enquistado en el gobierno y para no tener problemas económicos han sido entreguistas y traicionado su propia ideología y son más capitalistas que los mismos norteamericanos, incluso esclavistas mercantilistas.

Si bien es cierto el gobierno peruano siempre muestra debilidad y genera vacíos de poder, además de no luchar contra la pobreza y corrupción, no se puede permitir la inoperancia la ineptitud de las autoridades que no toman acciones concretas sobre estos terroristas, como volverlos a juzgar o juzgarlos por otros delitos que aun han quedado pendientes.

Estos nuevos juicios que volvieron a tener los cabecillas senderistas no se encuentran prácticamente dentro del marco legal porque les rebajaron las penas y sobre todo porque muchos de los jueces que estuvieron a cargo de dichos procesos tenían vínculo con la izquierda, ¿acaso devolvían algún tipo de favor? Existe responsabilidad funcional.

No se puede liberar a delincuentes, por más que se hayan cumplido el máximo plazo legal de la pena, nuestro sistema de justicia penal lo que busca es resocializar al delincuente, que se arrepientan, no busca solamente el cumplimiento de aspectos formales que pueden ser tomadas como leguleyadas.

Estos señores nunca pidieron perdón, nunca se arrepintieron, nunca pagaron un solo sol de reparación civil, de qué resocialización hablamos, acaso podrán devolverles la vida a tantos miles de víctimas o podrán reparar el daño causado a sus familiares, acaso podrán reconstruir toda la infraestructura destruida, colegios, municipalidades, comisarias, torres de alta tensión, no cabe duda que la justicia es ciega.

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