De Gavrilo Princip a Mevlüt Mert Altintas, por Arturo Garro Miró Quesada

721

Lunes 19 de diciembre, un día que no pasará al olvido, y que quedará en la memoria del mundo por mucho tiempo. Las primeras horas de ese lunes hacían presagiar que sería un inicio de semana como cualquier otro. Ese lunes, destinado a ser un día cualquiera, no lo fue. Mientras la mañana avanzaba, llegaba la noticia que el embajador ruso en Turquía, Andrei Karlov había sido ultimado a tiros por un policía de 22 años. De inmediato, este hecho trajo a la memoria de muchos el magnicidio del entonces heredero de la corona Austro-Húngara, el archiduque Francisco Fernando de Habsburgo ocurrido hace 102 años.

Ambos asesinatos –del archiduque Francisco Fernando como del embajador Karlov- se perpetraron en contextos de alta tensión, y han tenido respuestas completamente diferentes. En el caso de las personas de accionaron los gatillos, las razones que han tenido para hacer lo que hicieron no son similares, a pesar que ambos eventos serán vistos –dependiendo del cristal con el que se miren- acciones terroristas o gestas heroicas. Veamos caso por caso.

En el caso del asesinato del archiduque Francisco Fernando, las motivaciones de Gavrilo Princip -como de la gente que lo apoyó-, fueron las de rebelarse contra la presencia austro-húngara en Bosnia y Herzegovina, debido a la anexión de este territorio al imperio de los Habsburgo desde 1908. Así mismo, querían la incorporación de Bosnia y Herzegovina como una provincia de Serbia. Al llevar a cabo el crimen contra el heredero de la corona austro-húngara, Princip y sus secuaces pensaron que Serbia no se vería afectada, lo cual no sucedió porque los tribunales austro – húngaros no creyeron en los testimonios de Princip y sus cómplices cuando dijeron que actuaron por voluntad propia, y que Belgrado desconocía sus acciones. Esta acción le dio argumentos al imperio Austro- Húngaro para declararle la guerra a Serbia.

Vayamos a la noticia que ha sacudido al mundo, el asesinato del embajador Andrei Karlov. Este hecho es un acto terrorista que va a poner las cosas aún más complicadas en el conflicto sirio debido a  que el presidente ruso, Vladimir Putin, ha anunciado que este hecho no será pasado por alto. Esto sucede a pocos días que fuerzas sirias –junto al ejército ruso como a milicias iraníes- lograran recuperar la región de Alepo de las manos de ISIS, lo cual se convierte en un artero golpe a los intereses del grupo terrorista como a los grupos opositores al presidente Bashar al Assad. El perpetrador del asesinato, el policía anti disturbios de 22 años Mevlüt Mert Altintas, luego de cometer su crimen hizo mención a Alepo y a la crisis humanitaria en Siria; posteriormente fue abatido por la policía. Pero…¿habrá actuado solo o fue un loquito que decidió coger su arma y matar a este diplomático? No olvidemos que el embajador Karlov fue una pieza clave en el restablecimiento de las relaciones ruso – turcas después que un F16 de la fuerza aérea turca derribara un SU24 de la fuerza aérea rusa, cuando el avión ruso realizaba actividades de reconocimiento en espacio aéreo sirio.

 

Semejanzas y diferencias

En ambos casos yo encuentro más diferencias que semejanzas, por qué. Efectivamente, las razones de los asesinos tanto del archiduque Francisco Fernando como del embajador Karlov se han enfocado razones como: reivindicaciones nacionalistas y religiosas. Pero el contexto político de la Rusia de hoy es muy diferente al de Austria e inclusive a la de la misma Rusia en 1914.

Para 1914, el imperio Austro – Húngaro iba en declive, el cual se reflejaba en los movimientos nacionalistas que empezaron a surgir desde fines del siglo XIX. Aparte de esto, la muerte del único hijo –y heredero de la corona- del emperador Francisco José, el príncipe Rudolph en 1888 obligó a que la sucesión se haga entre los sobrinos del emperador; este hecho hirió de muerte al imperio. En resumen, personas como Gavrilo Princip estaban empezando a aparecer por toda Austro – Hungría, y estaban teniendo más adeptos entre la población. La debilidad de los Habsburgo para 1914 le impedía al anciano emperador Francisco José vengar por sí solo la muerte de su sobrino y heredero, lo cual lo obligó a buscar apoyo.

En cuanto a Rusia, su actual situación política y social no tienen punto de comparación con la Austria de 1914, y mucho menos con lo que se vivía en la mismísima Rusia hace 102 años; es decir, dos países completamente débiles, y que habían perdido su influencia de antaño. Hoy por hoy, Rusia es un actor central e influyente en la geopolítica internacional gracias a su peso militar, y al rol que viene jugando en el combate a ISIS desde que entró a apoyar activamente al régimen sirio; este apoyo ha hecho que lo que era una derrota casi cantada para Siria, hoy la situación se vea prácticamente revertida.

La reacción por parte de ambos gobiernos –austriaco y ruso-, han sido completamente diferentes. En 1914 ni bien se confirmó la muerte del archiduque Francisco Fernando, se desató una vorágine de violencia contra la comunidades serbia y serbo bosnias en Sarajevo que incluyeron saqueos y ataques a personas de a pie, todo ello debido a que Viena inmediatamente culpó a Belgrado de ser la autora intelectual del asesinato del príncipe heredero. Rusia por su parte, ha calificado lo sucedido con el embajador Karlov como un acto terrorista, y no ha culpado a Turquía por lo sucedido. Posteriormente, el gobierno ruso anunció que se realizaría de todos modos la reunión ya pactada entre representantes rusos, turcos, iraníes y del gobierno sirio para buscar una paz definitiva en Siria y continuar el combate a ISIS; la reunión se dio con total éxito.

Una diferencia más es sobre las figuras de Gavrilo Princip y de Mevlüt Mert Altintas. En el caso del primero, sigue siendo visto como un héroe por los serbios, serbobosnios, rusos, montenegrinos, y por los eslavos en general; la controversia de su rol en los hechos del 28 de junio de 1914 viene desde occidente que lo cataloga como terrorista por considerarlo como el responsable del inicio de la I Guerra Mundial. Por el lado de Altintas, pasará a la historia como un terrorista para todo el mundo. A pesar que sus motivaciones han sido para vengar –según él- al pueblo sirio, su accionar siempre será catalogado como un acto terrorista; puesto que Rusia, el país agredido con el asesinato de su embajador en Ankara, lo ha catalogado de esa manera; a diferencia de lo que hiciera Austria hace 102 años que inmediatamente culpó a las poblaciones serbias y serbo bosnias de Sarajevo por el asesinato del archiduque Francisco Fernando.

La conclusión de lo sucedido el pasado lunes en Ankara se resume de la siguiente manera. Los casos de Princip y Altintas tienen motivaciones y contextos diferentes. Cuando ambos perpetraron sus crímenes no llegaban ni a los 25 años de edad; de lo cual se puede deducir, que si se quiere combatir el radicalismo y el fanatismo, es necesario trabajar en la educación, respeto y tolerancia que se les enseña a los jóvenes. Rusia ha tomado una actitud correcta al no culpar al gobierno turco por lo sucedido –el asesinato del embajador Karlov-  y atribuírselo a un acto terrorista por parte de ISIS, a lo cual hay que añadir el hecho que la reunión para la paz en Siria convocada en Moscú –con la participación de Turquía, Irán y el gobierno sirio- no fue cancelada y en ella se acordó trabajar con más intensidad para lograr la paz definitiva en Siria.