De la izquierda caviar a la izquierda té chai

El Muñeco Político responde a dudas del corazón político.

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Sandra me escribe:

Querido Muñeco Político,

¿Qué hay de malo en que un grupo de izquierdistas decidan reunirse en un Starbucks? Soy de izquierda y me gusta el té chai ¿Eso es un crimen?

Sandra.

Mi respuesta:

Querida Sandra,

Tu correo sin duda está motivado por lo sucedido con una foto publicada en Twitter por el señor Vladimir Cerrón, que generó una serie de burlas en Twitter por mostrarse, junto con otros zurdos, disfrutando de un cafecito en Starbucks, una conocida transnacional estadounidense. En la imagen, además, coloca una descripción que dice “el proceso de unidad de izquierda ha empezado”.

Definitivamente, estimada Sandra, no hay nada de malo con que un grupo de izquierdistas decida reunirse en un Starbucks. Tampoco es un crimen que te guste el Té Chai. La burla a la foto, de hecho, no se sustenta en el juicio moral de si es correcto que estén ahí o no. Más bien, los que hacen mofa de la referida situación, lo hacen porque detectan un grado de ironía en ella.

Y es que ¿cómo no va a ser graciosa la imagen mental de Gregorio Santos dándole sorbos a un latte machiato mientras complota para traer abajo la tiranía neoliberal? ¡Es de locos! El mismo hombre que celebra la lucha de Venezuela contra el imperialismo (ver twit del 29/01/18), le estrecha la mano a sus pares ideológicos bajo el techo de uno de los más importantes símbolos de la globalización y el libre mercado ¡Es como si el siguiente cónclave para elegir a un nuevo Papa se realizara en Downtown!

Pero no, Sandrita, no tiene nada de malo. De hecho, como derechista considero harto celebrable que los amigos zurdos no prefieran morirse antes de entrar a un Starbucks, algo de progreso delata (aunque poco).

Lo interesante es que a partir de ahora ya no solo podemos hablar de la izquierda caviar, sino también de la izquierda Té Chai…

Abrazos,

El Muñeco Político

Escríbeme: munecopolitico123@gmail.com

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