De palacios y de cuadros de Andy Warhol

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Renania del Norte-Westfalia es uno de los 17 Lander (regiones) que conforman la República Federal de Alemania. En tiempos fue uno de los Lander más ricos: su minería de carbón y su industria le aseguraban una prosperidad que los bávaros no podían más que admirar. Se hablaba entonces de la “caída Norte-Sur”: en el norte de Alemania estaban las regiones prósperas; al sur, las más pobres, agrícolas y un poco retrasadas. Luego, las cosas cambiaron, hubo que desmantelar la industria del norte, que ya no era competitiva y cargaba fuertemente el medio ambiente, y la innovación y la creatividad se fueron hacia el sur.

Ahora, Renania del Norte-Westfalia está en dificultades financieras y su Presidenta, la socialdemócrata Hannelore Kraft, ha tenido una ideal genial: ¿por qué no sacar a subasta algunos cuadros de Andy Warhol, a través de la renombrada londinense casa de subastas Christie’s. EN realidad, fueron adquiridos por la sociedad pública gestora del Casino de Aquisgrán, que parece que ya no da tantos réditos, que se traducen en impuestos al Land, propietario de esa sociedad. Dice la señora Kraft que, al fin y al cabo, esos cuadros (dos cuadros raros y, por ello, de precio muy alto) no forman parte del patrimonio nacional (claro, Warhol no nació en Renania del Norte-Westfalia) y por eso no tienen que pasar a exponerse en museos y pueden venderse. Además, añade, ya hay un compromiso adquirido con Christie’s y el Land es serio en sus compromisos. De nada ha servido la carta de 26 directores de los museos del Land. El jefe de los ecologistas, que gobiernan en coalición con los socialdemócratas, añade que con esa venta se garantizarán puestos de trabajo, argumento que no se cree ni él: la venta servirá para tapar agujeros financieros del Land. Este humilde cronista no sabe finalmente cómo ha terminado la cosa, porque leer argumentos tan absurdos causa sin duda daños a la salud. Pero el planteamiento es realmente alucinante.

Quien no tiene problemas financieros es el presidente turco Erdogan. Acaba de inaugurar (aunque sin pompa y esplendor, porque un accidente en una mina obligó a cancelar la recepción oficial) su nueva residencia en Ankara, Pensado en principio para el primer ministro, tras su elección como Presidente Erdogan pensó que sería más adecuado que lo ocupara él mismo. Construido a pesar de varias órdenes judiciales en su contra, debido a que -según los tribunales- estos terrenos no eran edificables, el complejo cuenta en 40.000 metros cuadrados con 1.000 habitaciones, con bunkers y defensas contra ataques químicos o ciber-ataques.

¿Qué tienen en común las dos noticias? Probablemente, nada. O quizá sí. Quizá el hecho de que hay políticos que utilizan los bienes a su antojo. O que son insensibles a lo que no sea el poder o el dinero, que necesitan para mantenerse el poder. O algo así.

– Pero, doctor Banús -me dice un interlocutor bienintencionado- ¿cómo se le ocurre elegir dos temas así para su columna semanal., dos temas que no tienen gran importancia.

– Eso le parecerá a usted -replico-. A mí me parecen bien relevantes, elocuentes de la personalidad de muchos políticos.

– Bueno, bien, pero confesará que hay muchos temas más importantes.

– Mire, usted, puestos a confesar le diré que he seleccionado estos temas para no deprimirme.

– Pero, ¿cómo? ¿Qué me dice usted?

– Sí, mire. El jueves empecé a pensar en el artículo. Y me encontré estos temas de actualidad internacional:

– En Jerusalén, la Explanada de las Mezquitas, cerrada. Por primera vez desde 1967. Por la tensión tras el intento de asesinato de un rabino y la muerte del supuesto agresor a manos de la policía israelí; (parece que la Explanada ya se ha reabierto, con grandes medidas de seguridad);

– revuelta popular en Burkina Faso, tras el intento del presidente de mantenerse en el poder con ayuda de una reforma constitucional; finalmente, el ejército toma las riendas del país;

– en Iraq, matanza de suníes a manos del Estado islámico: 200 miembros de una tribu son asesinados, acusados de colaborar con el gobierno iraquí. Hay que destacar que también los radicales del Estado Islámico son suníes.

– Después de todo esto, casi es mejor comentar los desvaríos de dos políticos, ¿no le parece?

– Bueno, pero también habrá noticias positivas, ¿no?

– Sí, alguna sí. Por ejemplo, en Colombia las FARC han reconocido, por primera vez, el daño que ocasionaron a la sociedad colombiana. Y Rusia y Ucrania han llegado a un acuerdo sobre el pago del gas. Todo esto es positivo.

– Ya, pero también ha habido elecciones importantes, ¿no?

– Ah, sí, es verdad, y con resultados esperanzadores: en Ucrania han ganado los pro-europeos.

– No, no me refiero a ésas. Otras más importantes…

– Oh, sí, perdón: Túnez, los islamistas han quedado arrinconados…

– No, no, por favor, Dr. Banús, las más importantes…

– No entiendo, perdone….

– Sí, doctor, las del fútbol peruano…

– Ay, sí, disculpe. Gracias por recordármelo. Últimamente estoy un poco despistado.

Saludos,

Enrique Banús