Déjala decidir matar

1.500

“Y no te molestes, pues”. Con esta frase, una tal “Dani” ordena (en el minuto 1:08), con voz forzada, dudosa y hasta confianzuda, al popularísimo Mario Hart, luego de que éste descubriera supuestamente que le están haciendo grabar para una campaña pro-aborto y no de un perfume. No sé quién escogió a estos tres personajes, pero si yo tuviera que grabar un determinado mensaje, o digámos, “educar a través de un video”, Mario Hart, Milet Figueroa y Mario Irrivaren serían los menos indicados de toda la farándula no sólo por conformar el reparto de la “televisión basura”, sino porque han demostrado al país entero que la educación les importa nada.

Lo que más bien queda claro con estos spots, es la inanidad de sus capacidades actorales para escenificar momentos de sorpresa y tragedia, por más que Marco Sifuentes te diga que fueron “enfrentados a la dura realidad”. Sin embargo, este malísimo y persuasivo intento de “Déjala Decidir” para simular drama con personajes famosos, permite comprender el uso de una estrategia eficaz para obtener el impacto que lograron. Veamos.

Ciertamente hubo empatía, no de parte de los actores porque sus performances dejaron mucho que desear, sino del producto final en sí acompañado de la música idónea. Así es. Quítale el volumen por un instante al video de Mario Hart y notarás de pronto que en vez de que tenga “empatía” pareciera que estuviera quejándose del mal trato que tuvo “Dani” con él. Y es que la música brinda el efecto preciso para captar el corazón de las personas, de manera que éstas piensen que por lo que están sintiendo tiene que promoverse y aprobarse el aborto.

Ha sido un éxito mediático porque es la primera vez que personajes absurdamente polémicos forman parte de organizaciones que invierten millones de dólares en ideología de género. Ha sido un éxito mediático porque se han extraído tres personajes del ámbito de la broma y los han colocado en el ámbito del drama (aunque ya vemos que no les salió tan bien). Por último, ha sido un éxito porque el tema del aborto es un tema que despierta furias feministas y a eso agréguenle las pasiones de los miles de seguidores de estos tres actores.

Dicho esto, pasemos ahora a un error de contradicción que los realizadores de estos videos dejaron pasar y que quizás por ver mucho “Combate” o “Esto es guerra”, asumo todavía no se han percatado. Y es que Hart es el único de los tres que deja entrever, con cierta convicción y a la vez con incomodidad que lo que una mujer lleva dentro es una vida (ver minuto 1:35). Y si dijo vida, esa vida es acreedora de derechos humanos sobre los cuales, Déjala Decidir no es ninguna institución para pisotearlos. Directos fueron Figueroa e Irrivaren, cuando dijeron que el embarazo es llevar “algo” en el vientre, no “alguien”.

Lamento que ellos hayan sido convocados (o contratados), para una campaña que promueve el asesinato de seres indefensos. Lamento que discriminen a una población vulnerable por sólo intentar defender los derechos de la mujer. Ellos se unen hoy a una campaña que vulnera de manera descartable la dignidad y la posibilidad de vivir a seres que no tienen culpa alguna de haber sido concebidos, fuera cual fuera la situación. Ellos dijeron que les gusta colaborar, pero no terminaron de comprender con qué campaña colaboraron. Y lo habrían sabido si tan sólo completaban la frase que es el nombre de la asociación: “Dejala Decidir Matar”.