Derecho pendiente: empleo para mujeres con discapacidad, por Verushka Villavicencio

562

En todo el mundo se celebra el Día Internacional de la Mujer y además de las reflexiones y manifiestos solidarios ni siquiera la Organización de Naciones Unidas tiene información sobre el tema de empleo de las mujeres con discapacidad en el mundo ni en el país.

Según las últimas cifras brindadas por el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, sólo el 15% de la población con discapacidad es decir 270 mil 822 personas cuentan con empleo. No obstante, la cifra preocupante responde a 1 millón 119 mil 27 personas con discapacidad que no buscan empleo según el informe de la Situación de las Personas con Discapacidad en el Mercado de Trabajo Peruano del 2012 de la misma fuente. De ellas 79% se ubican en el área urbana y el 58% corresponde a mujeres con discapacidad.

El problema pendiente invisible en los planes de gobierno de los candidatos presidenciales es cómo elevar el nivel educativo de las personas con discapacidad para que puedan acceder al empleo digno. Las mujeres con discapacidad que no buscan empleo son seres humanos que crecen sin oportunidades y llevan una vida que las excluye desde niñas. Viven en el círculo pernicioso de la pobreza.

La brecha de género se visibiliza dramaticamente en las cifras. La tasa de actividad de los hombres con discapacidad en el 2012 fue de 29.4% versus el 14.9% de las mujeres con discapacidad. La desigualdad se radicaliza más  respecto al desempleo y subempleo para mujeres con discapacidad. Olvidaba decir que no hay cifras del 2013 en adelante.

De otro lado, la Ley General de Personas con Discapacidad demanda a las empresas que el 3% de sus trabajadores sean personas con discapacidad pero el Estado no brinda asistencia que asegure la permanencia en el puesto de trabajo y mucho menos existe una política transversal que articule a los ministerios de Salud, Educación y Trabajo para asegurar desde la infancia la real inserción laboral de la población con discapacidad. En el caso de las mujeres con discapacidad quedarse en casa y ser dependientes de la familia las coloca en una situación más vulnerable.

El CONADIS cuenta con una bolsa de empleo virtual así como algunos gobiernos locales, pero siendo el ente rector de las políticas públicas de discapacidad en el país no asegura la permanencia de las personas con discapacidad en el puesto de trabajo ni se articula con el Ministerio de Trabajo para este fin. El resultado: la empresa privada genera sus propios procedimientos de gestión de recursos humanos para efectuar los ajustes razonables en el puesto de trabajo y las mujeres con discapacidad se exponen a volver a ser discriminadas porque ambas partes no se conocen y no cuentan con la información necesaria para trabajar juntas.

Adolecemos del mal de la desarticulación para el cumplimiento de una agenda de desarrollo humano para la mujer con discapacidad que asegure su derecho al empleo digno. Quiero pensar que hoy Día Internacional de la Mujer gracias a los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible al 2030 se logrará eliminar las disparidades de género en la educación para las personas con discapacidad y que esta información servirá para visibilizar la agenda pendiente de sus derechos y que usted lector decidirá su voto con mayor claridad.

Lucidez no necesariamente comparte las opiniones presentadas por sus columnistas, sin embargo respeta y defiende su derecho a presentarlas.