[EDITORIAL] Descuento a gratificación: ¿exoneración temporal o permanente?

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Los descuentos a las gratificaciones se instalaron en el 2009 como una medida transitoria para amortiguar el shock negativo de la crisis internacional. Esta medida fue resultado de una negociación entre el MEF y el Congreso, siendo el MEF el más renuente a implementarla. Sin embargo, se logró aplicar y junto a otras medidas, se logró un crecimiento de 0.9% el 2009, siendo uno de los pocos países en el mundo con un crecimiento positivo. Como era de esperarse, el Congreso siguió ampliando esta medida transitoria sin una sincera necesidad económica, sino con un objetivo populista para aparentar “trabajar para todos”.

Este año la discusión vuelve a la mesa porque en principio este año regresaban los descuentos a las gratificaciones. Pero ahora el MEF es quien ha propuesto que la medida se amplíe por un año más, dada la desaceleración económica en el país. ¿El impacto? 1,700 millones de nuevos soles que son insertados en la economía, lo cual puede ayudar mucho a la reactivación. Pero tiene un costo, ese monto que se descuenta a las gratificaciones no es gratis. Nuestro ya deficiente sistema de salud recibirá 850 millones menos de ingresos y ese monto es cubierto por el MEF al asignarle un mayor presupuesto, reduciendo el mismo en otros sectores. Asimismo, la menor aportación a los sistemas de pensiones (tanto ONP como AFP) reducirá, valga la redundancia, las pensiones que recibirán los afiliados al momento de jubilarse.

Estos altos costos de esta medida, parecen no influir mucho en el Congreso, donde creen necesario que esta medida debería ser permanente. Siendo sus dos principales argumentos que (i) ya se hace dicho descuento para 12 de los 14 sueldos y (ii) un incremento temporal de los ingresos tenderá a ser ahorrado y no gastado. El primer argumento no es válido porque los descuentos se realizan tomando en cuenta el ingreso anual, que consta de 14 sueldos, por lo que esta exoneración reduciría los ingresos de ESSALUD permanentemente en un 15%. El segundo argumento es el más debatible, pues si bien es cierto, los efectos positivos que pueda generar la permanencia de esta medida, se contrarrestará por la menor capacidad de consumo en el futuro por las menores pensiones recibidas.

En Lucidez consideramos necesaria la exoneración de las gratificaciones por el 2015 debido a la desaceleración económica. Sin embargo, tal como lo manifestó Julio Velarde, creemos que esta exoneración debe terminar, pero con una reincorporación gradual de las mismas. El hecho que este año sea el séptimo consecutivo en contar con dichas exoneraciones, ha generado que las familias lo tomen como un ingreso fijo en su programación anual. De esa manera, y para evitar un shock negativo en las expectativas de las familias, el MEF debe considerar y evaluar esta medida, para que sean ellos los que decidan qué periodo de tiempo es el adecuado para volver al escenario normal de descuentos previo a la crisis internacional.