E-OIL

1.240

Pensarán que este artículo trata de medios de transporte y energía… Sí, lo admito, trata de transporte y energía, específicamente del auto híbrido.

Discutamos acerca de la capacidad que tenemos nosotros los consumidores para adquirir vehículos con alternativas energéticas, y la infraestructura necesaria para dar rienda suelta a un uso mayor de las tecnologías verdes.

Un estudio de Deloitte a nivel mundial, arrojó que un 80% de los encuestados en países emergentes, tienen como prioridad la adquisición de vehículos menos costosos y con consumos más eficientes, desde consumidores jóvenes hasta adultos mayores.

¿Qué es lo bueno con esto? Todos percibimos cómo las marcas automotrices presumen de la eficiencia en los consumos y la potencia en su cilindrada, actualmente sus esfuerzos por marketear las bondades de sus automóviles se ven en todos los canales y medios, carteles o comerciales, todos hablan de lo lindo y eficiente que es el carro, inclusive en algunos con motores astronómicos que van más allá del 3.5, incluir una pequeña frase como «más poder, menos consumo» pega. Vamos, nadie quiere un carro verde oruga, más bien lo que se desea es un verde libélula que sea rápido, agresivo y formidable, pero que a la vez limpie tu conciencia para con el mundo.

El problema es que en Lima, no tenemos una gran cantidad de autos eléctricos o híbridos a la par de los nuevos modelos a gasolina, en primer lugar, por la carencia de fuentes de suministro que existen en las calles dentro y en los alrededores de la ciudad, en segundo lugar, por el elevado precio que muchos de estos carros nos son ofrecidos; es un problema mayúsculo, dado el crecimiento del mercado automotriz, la tendencia del vehículo a gasolina a acaparar las ventas y el costo de los repuestos para vehículos

¿Y entonces para qué es este artículo?

Para que se pida de una vez la flexibilización de las políticas de reducción de impuestos sobre la importación de este tipo de vehículos y para que nuevas empresas puedan ampliar este segmento del mercado y construyan una red que supere a la red de recarga para vehículos a gas.

La mayoría de personas en la Lima de hoy, están acostumbradas a la conducción en ciudad, por lo que el carro se transforma en un cómodo y seguro medio para desplazarse, uno tecnológicamente avanzado es más eficiente y, por ende, más económico, lo que serviría para enfrentar los gastos en nuestra horrenda velocidad media de desplazamiento en vehículos y combatir contra el indeseable smog.

El Estado y la Municipalidad tienen que proyectarse hacia el futuro y apoyar la construcción de grifos eléctricos; son más seguros y eficientes que los grifos de gasolina, además de un mantenimiento periódico, no necesitan camiones cisterna ni nada similar.

Sé que es difícil pensar en el sueño verde hoy en día, pero si en Lima van a existir más vehículos, que sean novedosos, llamativos, ecológicos y rápidos, las marcas no desaprovecharán la oportunidad de acaparar este nuevo nicho, cerrado.