[Editorial Motion] Cine de terror

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El terror siempre ha querido encender en nosotros diferentes emociones negativas como lo son el pavor, el disgusto y el miedo. Desde Mary Shelley con Frankenstein hasta Stephen King con Pennywise, los escritores siempre saben darnos la dosis de horror que necesitamos. Durante los años 70s y 80s, surgió un movimiento de filmes denominados como “slasher”, un subgénero del cine de terror que su principal característica es la presencia de un protagonista mentalmente trastornado que asesina de manera desquiciada a jóvenes inocentes. De esta manera, aparecieron muchas figuras icónicas que serían durante muchos años alabadas y hasta el día de hoy se reconocen como los mejores personajes de terror que han existido. En este artículo hablaré de una trilogía perfecta de películas que si no las has visto y eres un fanático del terror, es mejor que lo hagas de una vez.

La primera es A Nightmare on Elm Street. Esta película dirigida por Wes Craven nos cuenta la historia de Freddy Krueger, un asesino de niños que al escaparse de ir a prisión por una tecnicidad, es perseguido por el grupo de padres de las víctimas que finalmente lo llevan a su muerte incendiando su casa. Así nace este personaje desfigurado que se presenta como un fantasma o demonio en las pesadillas de las personas y que si este las llega a matar durante la pesadilla, nunca más despertarán. Wes Craven durante la película nos da un único consejo para evitar y salvarnos de este villano: “nunca se queden dormidos”. Esta película, además de incluir las típicas característica del género slasher, también tiene otros aspectos como los límites entre la realidad y lo imaginario, la vulnerabilidad humana y el miedo a las pesadillas. Definitivamente, es uno de los villanos mejor ingeniados y una de las películas más significativas del género de terror.

Continuando con esta trilogía, está Halloween de John Carpenter. En esta película se nos presenta a Michael Myers, que luego de matar a su hermana y 15 años después escapar de un hospital mental, regresa a su pueblo para seguir cometiendo atrocidades. Myers es representado como el verdadero mal, una fuerza maligna que al ser liberada es invencible, al no poder ser afectado por apuñaladas, disparos o fuego. Este personaje es conocido por utilizar una máscara, forma de representar su parte malvada y de alguna manera esconder sus sentimientos. Es una representación perfecta de que todos tenemos algo malo en nosotros que está presente y es invencible; pero lo único que no debemos hacer es dejar que esta se libere y nos consuma.

Y finalmente, la última, The Texas Chainsaw Massacre de Tobe Hopper donde un grupo de adolescentes es perseguido por Jed Sawyer, más conocido como Leatherface, y su familia. Leatherface es un hombre que presenta deformidades y tiene discapacidad mental y, al ser maltratado psicológicamente y manipulado por su familia, le gusta matar gente con una sierra y coleccionar sus pieles. Esta película, además de tratar temas de canibalismo y violencia, incluye también cómo algunas familias, en especial los padres o con una cultura muy arraigada, llegan a manipular a los hijos, convirtiéndolos en algo que no son.

Así se forma la trilogía de terror perfecta: A Nightmare on Elm Street, Halloween y The Texas Chainsaw Massacre. Solo me queda decir que todas estas películas están entre las mejores de la era dorada del terror y tuvieron un impacto cultural enorme. La trilogía que les dejo es una obra maestra que no basta solo verla como cualquier otra película de terror sino verla analizando algunos aspectos que mencione así como otros que se les pueda ocurrir.